Hay una situación que siempre puede aparecer en tu vida que nadie desea: estar desempleado. Encontrarse en paro siempre genera quebraderos de cabeza: ingreso de menores rentas en la economía familiar, mayor estrés por estar desocupado e incertidumbre por saber cuánto tiempo puedes estar atravesando ese mal trago.

Estar en paro conlleva que tengas que ajustar tu presupuesto personal de gastos ante una situación que, aunque debería ser transitoria, podría complicar la economía particular si no se toman las medidas pertinentes en el tiempo.

De esta manera, ¿cuáles son los principales consejos que debemos seguir si estamos en paro desde el punto de vista de las finanzas personales? Aquí repasamos 5 recomendaciones que quizá te puedan ser útiles.

No retrasar la decisión de atacar de raíz el nuevo presupuesto

El primer consejo que puedes seguir es que no demores el tiempo la decisión de atacar de raíz nuestro presupuesto personal de gastos y plantearte más pronto que tarde la necesidad de proyectar el nuevo escenario económico que te va a asistir indeterminadamente.

Es muy posible que por el hecho de que hayas perdido tu puesto de trabajo hayas recibido una indemnización equivalente a tu sueldo y antigüedad en la compañía para la que trabajabas. De esta manera, ajustar el nivel de vida a la realidad que se abre puede hacer que ese colchón desaparezca mucho más rápido de lo que se desearía.

No emplear la indemnización en caprichos

Hilando con el concepto anterior, la realidad es que muchas personas cuando se ven capitalizadas tienen necesidad de gastar sin control. De ahí a la siguiente recomendación: el dinero de la indemnización no debe emplearse nunca para caprichos. Ni para comprarte un coche nuevo, ni para hacer el viaje soñado.

Sí que puedes emplear una pequeña parte de esa compensación en algo que necesitases previa a tu situación desempleo. En ningún caso se debe aplicar el montante total en cosas innecesarias, puesto que lo puedes pagar a posteriori.