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5 claves para hablar de tus fortalezas y debilidades en una entrevista de trabajo

5 consejos para hablar de tus fortalezas y debilidades en una entrevista de trabajo

Una pregunta clásica en las entrevistas de empleo se trata de la petición de que hables acerca de tus puntos más fuertes y más débiles a la hora de trabajar. Esbozamos cinco claves para resolver esta cuestión con acierto.

Casi todo el mundo espera encontrarse ciertas preguntas que suelen repetirse en una entrevista laboral. La principal motivación por la que te postulas como candidato, cómo te enteraste de la oferta de empleo, qué sabes sobre la empresa, por qué crees que serías bueno para el puesto, cómo encaja en tus planes de futuro o, caso que hoy nos ocupa, cuáles son tus principales fortalezas y habilidades. 

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El entrevistador no quiere ponerte en una posición incómoda, sino conocer a la persona para tomar la mejor decisión posible. Por tu parte, al preparar la entrevista de forma concienzuda puedes anticiparte a las preguntas y elaborar respuestas inteligentes. Demostrar que tienes conciencia de ti mismo, ser sincero, aceptar la retroalimentación o la forma en la que te expresas y el lenguaje que escoges para ello son algunos de los puntos más relevantes.

A continuación, encontrarás cinco consejos para poder hablar de tus fortalezas y debilidades en una entrevista de la mejor forma posible.

5 consejos para hablar sobre fortalezas y debilidades en una entrevista

  • Sé honesto: Aunque suene trillado, es cierto. Una respuesta que suene genuina y auténtica impresionará, mientras que otra que se perciba como genérica, calculada, exagerada o teñida de falsa humildad causará el efecto contrario. Serás un mejor profesional si puedes entender y aprovechar tus fortalezas, reconocer y aprender de tus debilidades. Demuestra que eres capaz de ese tipo de reflexión y que te conoces bien a ti mismo.
  • Cuenta una historia: El storytelling es una herramienta que también resulta eficaz para las entrevistas. Aboga por, en lugar de hablar en genérico o quedarte en la mera teoría, poner ejemplos concretos y anécdotas sobre tu vida real que respalden lo que estás diciendo. ¿Cuándo una fortaleza te ayudó a sacar adelante un proyecto? ¿Y cuándo una debilidad te hizo pasar un apuro y aprender? Así lograrás que tu respuesta destaque, siendo sensato y franco con el entrevistador.
  • Conecta con el puesto: El último compás de tu respuesta debería vincular cualquier habilidad o rasgo que hayas estado discutiendo sobre el rol y la compañía que estás solicitando. Para ello, explícale al entrevistador cómo una fortaleza determinada sería útil en el puesto completo al que te presentas como candidato. En el caso de una debilidad, ahonda en tu curva de aprendizaje, la toma de conciencia o la resolución de problemas, así como la necesidad de desarrollo y formación.
  • No te enrolles como una persiana: Tampoco es preciso dedicarle a este apartado un siglo de explicaciones. Una respuesta breve, potente y concentrada en una o dos fortalezas o debilidades puede resultar óptima. Piensa en calidad en lugar de cantidad, abandona las coletillas y contenido vacío, y reduce la materia de tu respuesta hacia la síntesis, eso sí, con ejemplos y detalles que resulten gráficos y aclaradores.
  • No te preocupes en exceso: El estrés propagará una intensa oleada de nerviosismo por tu cuerpo, desatándose tics, movimientos de manos, un lenguaje corporal erróneo o temblor en la voz. Intenta relajarte y no darle demasiado peso o excesiva importancia a este dato concreto de la entrevista. Lenguaje natural, tranquilidad corporal, contacto visual y franqueza harán el resto.

Fuente | The Muse

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Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.