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La Unión Europea debe reinventarse para mantener su “ideal”, dice el Foro Económico Mundial

Estos son los países más endeudados de la UE

Existe la sensación de que la Europa de hoy es una sombra pálida de su glorioso pasado. Y es que, como recoge el Foro Económico Mundial, ha ido pasando de una crisis a la siguiente en los últimos años…

La Unión Europea ha sido admirada durante décadas por toda la comunidad internacional como un ejemplo de cooperación y asociación regional perfecta: surgida tras la II Guerra Mundial para compartir recursos del carbón y el acero, su propósito real era evitar nuevos conflictos bélicos en el Viejo Continente mediante la integración económica y política.

Unos objetivos que, hasta la fecha, se han cumplido con creces. Tras el carbón y el acero, los europeos comenzaron a cooperar en otras materias sensibles como la energía nuclear o la agricultura, para acabar con un mercado único de personas y mercancías, regulaciones y tribunales comunitarios o una progresiva unión política que, incluso, trató con relativo éxito de imponer una voz única de Europa frente al mundo.

Un modelo de organización supranacional que fue la envidia de muchas otras regiones que aspiraban a crear alianzas similares, como Latinoamérica, el sur de Asia u Oriente Medio. También muchos países admiraban el ideal europeo cuando en su seno eran incapaces de llegar a meros acuerdos bilaterales con éxito.

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Sin embargo, existe la sensación de que la Europa de hoy es una sombra pálida de su glorioso pasado. Y es que, como recoge el Foro Económico Mundial, ha ido pasando de una crisis a la siguiente en los últimos años…

‘Brexit’

El paradigma de esa decadencia de la Unión Europea lo encontramos en el ‘brexit’, la primera salida de un país de ese sueño comunitario. Reino Unido siempre ha tenido un fuerte sentimiento nacionalista, pero hasta el momento siempre había vencido la prudencia y el sentido común, al entender los beneficios económicos que generaba estar dentro de un consorcio con otros 27 países que, a su vez, mantiene relaciones comerciales fluidas con todo el planeta.

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Sin embargo, este 2019 veremos -salvo sorpresa de última hora- como Reino Unido abandona la UE. Será el próximo 29 de marzo y, lo peor de todo, es que a fecha de hoy se desconoce si esa desconexión será acordada o por las bravas. El Foro Económico Mundial alerta al respecto que, mientras que el resto de Europa podemos estar disfrutando de las tribulaciones en Gran Bretaña, la esperanza es muy escasa en todo el continente.

Los desafíos a Bruselas

Y es que Reino Unido no es el único país que ha manifestado su malestar con las decisiones tomadas desde Bruselas, especialmente en la época de crisis económica.

Sin ir más lejos, el gobierno de ultraderecha en Italia está desafiando constantemente a la UE. ¿La causa? Bruselas había rechazado el gasto excesivo de Italia que podría haber llevado a sanciones sin precedentes, profundizando aún más el abismo con el gobierno populista de Roma.

A su vez, Hungría y Polonia han acudido al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas para impugnar normas de la UE más estrictas sobre el empleo de trabajadores de los estados europeos con salarios bajos. Y como es obvio, la Unión Europea está preocupada por el surgimiento de una alianza “no liberal” entre los dos en el corazón de Europa, pero no hay mucho que pueda hacer.

Por su parte, los pilares centrales del proyecto europeo, Francia y Alemania, se enfrentan a una clara crisis de liderazgo. La valoración de Emmanuel Macron en Francia se ha desplomado incluso cuando está tratando de proyectar la imagen de un estadista global, máxime después de la crisis de los ‘chalecos amarillos’, mientras que la canciller alemana, Angela Merkel, ahora es una líder abatida, habiendo renunciado al liderazgo de su partido, la Unión Demócrata Cristiana.

El ‘efecto Trump’

En medio de todos estos problemas, surge otro inesperado… o quizás no tan inesperado. Hablamos del ‘efecto Trump’, conforme el controvertido presidente norteamericano desafía una y otra vez los fundamentos de la alianza transatlántica de una manera que pocos podrían haber imaginado incluso hace algunos años.

Por ejemplo, la repentina decisión de Trump de retirar todas las tropas de Siria sin consultar con aliados como Francia subraya una nueva realidad para Europa. El presidente de Francia lamentó “profundamente” la decisión de EEUU, subrayando que “un aliado debe ser fiable”. Y eso que Macron es de los líderes en Europa que realmente se lleva bien con Trump.

Asimismo, Donald Trump ha criticado abiertamente a Europa por no compartir adecuadamente la carga de defensa de la OTAN, presionando para pagar más por la defensa común. “Queremos ayudar a Europa, pero tiene que ser justo. En este momento, el reparto de la carga ha sido en gran medida en los Estados Unidos”, ha repetido hasta la saciedad. Trump incluso ha nombrado a la UE como uno de los enemigos de su país y ha llamado a la OTAN “obsoleta”.

*Este texto es una traducción interpretada de un artículo publicado por Harsh V. Pant, de la Observer Research Foundation, para el Foro Económico Mundial, y cuyo original puede leerse aquí.

Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y ganador del European Digital Mindset Award 2019.