Entretenimiento

La red de 4.000 ‘flotadores conectados’ que mide el calentamiento de los océanos

océanos y mares

La red Argo se compone de 3.900 robots oceánicos a la deriva (esto es, como si fueran flotadores) que se sumergen a 2.000 metros de profundidad cada 10 días y registran la temperatura y otros indicadores clave a medida que flotan de regreso a la superficie.

Uno de los efectos más inmediatos del cambio climático lo estamos viviendo ya en nuestros mares y océanos. No en vano, las grandes aguas de nuestro planeta se están calentando a un ritmo mucho más acelerado de lo que se estimaba hasta ahora… y lo peor es que la tendencia tiende a acelerarse todavía más.

Según un estudio recién publicado en la revista Science, el año 2018 fue el más cálido registrado en los océanos a escala global, superando el récord ya alcanzado un año antes. Prácticamente de forma ininterrumpida desde el 2000 venimos rompiendo los números del curso precedente, en una escalada sin fin aparente por acabar con la vida marina tal y como la conocemos.

Pronosticar el clima y la cosecha mediante la sensorización de la temperatura del océano

Para ser exactos, las temperaturas en el océano a una profundidad de 2.000 metros aumentaron alrededor de 0,1 grados centígrados entre 1971 y 2010. Se trata de una cifra que rompe al alza la estimación de la ONU de 2013, la cual estimó tasas de absorción de calor más lentas, aunque no dio números comparables a los ahora registrados.

No hay duda -salvo para Donald Trump y unos pocos negacionistas más- de que las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por el hombre están calentando la atmósfera, y ​​una gran parte de ese calor es absorbido por los océanos. Eso a su vez está obligando a los peces a huir a aguas más frías. Además, los científicos advierten que las temperaturas más cálidas también están incentivando el aumento del nivel del mar, ya que los océanos se calientan y expanden, así como alimentan huracanes más intensos y otros climas extremos.

Argo: el sistema de medición

Para poder dar cifras tan exactas sobre el aumento de la temperatura en los océanos, los científicos emplean el sistema Argo, desplegado en el año 2000. Esta red internacional se compone de 3.900 robots oceánicos a la deriva (esto es, como si fueran flotadores) que se sumergen a 2.000 metros de profundidad cada 10 días y registran la temperatura y otros indicadores clave a medida que flotan de regreso a la superficie.

“Argo se basa en otras redes de observación oceánica del océano superior, ampliando su cobertura, su rango de profundidad y precisión, y mejorándolos mediante la adición de mediciones de salinidad y velocidad. Argo no se limita a las rutas de tránsito principales, que pueden variar según la temporada, como lo son las otras redes de observación del océano superior. En cambio, la matriz global de 3.000 flotadores se distribuirá aproximadamente cada 3 grados (300 km)”, reza el proyecto en su web, soportada por universidades como la de California San Diego. “Argo es la única fuente de conjuntos de datos globales de subsuelo utilizados en todos los modelos de asimilación de datos oceánicos y reanálisis”.

La iniciativa, que sigue bien viva (cada año se colocan 800 nuevos flotadores conectados, que tienen una vida media de 4-5 años), ha sido ya capaz de documentar aumentos en la intensidad de la lluvia y tormentas más poderosas como los huracanes Harvey en 2017 y Florencia en 2018.

Para ello, toda la información obtenida por estos sensores se envía en tiempo real a una red de centros de datos globales con epicentros en Brest (Francia) y Monterey (EEUU). En estos lugares se procede a su recopilación (en total, los flotadores ofrecen hasta 100.000 perfiles de temperatura y salinidad cada año) y comparación mediante modelos analíticos hasta obtener las previsiones o conclusiones sobre el estado de nuestros queridos océanos.

Sobre el autor

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.