Entretenimiento

En este país puedes acampar, montar en bici o esquiar donde quieras sin permiso

En este país puedes acampar, montar en bici o esquiar donde quieras sin permiso

En este país puedes caminar, montar en bicicleta, esquiar y acampar en cualquier terreno que desees, sin el permiso del propietario. También puedes recoger tantas flores, bayas y setas como desees.

Lo que en otros países es considerado delito, está prohibido por ley y puede acarrear cuantiosas sanciones económicas, aquí puede hacerse con total libertad. Hablamos de Suecia, una región europea en la que puedes pasar la noche en tu tienda de campaña, pasear, andar en bicicleta, conducir o esquiar por los parajes que quieras sin permiso. De hecho, hace un par de años te contábamos en TICbeat que el consejo de turismo sueco incluso incluyó a todo el país en Airbnb en 2017 por cero euros, como original reclamo publicitario para divulgar las maravillas del país nórdico.

El concepto de acceso, independientemente de la propiedad de la tierra, se denomina “Allemansrätt”, que podría traducirse como “derecho de todos”. La costumbre data de tiempos medievales, pero su aprobación como ley aterrizó el parlamento en 1974 para consagrarse en la constitución sueca en 1994. Las autoridades pueden incluso obligar a los terratenientes a remover cualquier cerco o muro que tenga el único propósito de obstruir el acceso público a una zona natural o recreativa.

Por supuesto, existen excepciones que provienen del sentido común. En Suecia no se puede acceder a jardines privados ni a tierras cultivadas, tampoco se puede acampar a 70 metros de una vivienda, ni explotar el campo con fines económicos, como la caza o la tala. Por otra parte, las están obligadas a cuidar la naturaleza que disfruten y respetar a las personas que conozcan. La Agencia de Protección del Medio Ambiente de Suecia ha popularizado el eslogan “No molestar, no destruir”, una variación del lema “No dejar rastro” que se encuentra en otros lugares.

Los 11 lugares más raros del mundo

Varios países aseguran libertades similares, incluido el resto de los países nórdicos (aunque Dinamarca tiene algunas restricciones en tierras privadas), así como varios estados bálticos, Escocia y Austria. En el otro lado del espectro, son numerosas los países que tienen restricciones de acceso a terrenos públicos. En Inglaterra, por ejemplo, a los caminantes generalmente se les permite cruzar páramos, páramos y tierras costeras de propiedad privada, pero no bosques. En Estados Unidos, los derechos de propiedad permiten a los propietarios de tierras excluir a otros. Y Irlanda del Norte tiene derechos de acceso “draconianos”, según el Presidente de la Federación de Ulster of Rambling Clubs (UFRC).

Image: Flickr/ 63Grad Photography

Image: Flickr/ 63Grad Photography

El acceso a la naturaleza es fundamental para la salud de la población por diversas razones, ya que impulsa un estilo de vida activo, fomenta el abandono del sedentarismo, elimina la ansiedad, mejora la salud gracias a la exposición de la luz solar o incita a la relajación y a la meditación.

Un país puntero en este aspecto es Japón, donde se ha popularizado una técnica conocida como Shinrin-yoku, o terapia de los baños de bosque para acabar con el estrés y conectarnos con la tierra, mientras que los médicos en Escocia ya recetan ecoterapia o actividades al aire libre. Cabe recordar que la investigación médica ha vinculado el tiempo que pasamos en la naturaleza con ventajas para el cuerpo y la mente que abarcan desde la reducción de la depresión a la mejora del sistema inmunológico.

En este enlace de The Keep Sweden Tidy foundation puedes encontrar las 13 claves para disfrutar de este acceso público en Suecia. Un derecho que contribuye a respetar la naturaleza, tomar conciencia del cuidado medioambiental, disfrutar de la vida e integrarnos con el planeta.

Fuente | World Economic Forum

Sobre el autor

Andrea Núñez-Torrón Stock

Licenciada en Periodismo y creadora de la revista Literaturbia. Entusiasta del cine, la tecnología, el arte y la literatura.