Las costas de Áqaba, en Jordanía, son famosas entre los aficionados al buceo por sus hermosos arrecifes de coral, como el de Yamanieh, en el parque marino de Áqaba al sur de la ciudad, habitada desde hace más de 6.000 años. Si acudes ahora a bucear a Áqaba, entre los arrecifes de coral puede que te encuentres un tanque, una ambulancia militar, y hasta un helicoptero AH-1F Cobra. Se trata del primer museo militar submarino.

Es una iniciativa de la asociación de buceo Arab Divers, que pretende atraer más turismo a la zona. Han adquirido 20 vehículos militares en desuso del ejército jordano, y los han sumergido en la costa de Áqaba, en el Mar Rojo, en formación de combate.

En este vídeo puedes participar en un tour submarino por los principales vehículos ya sumergidos, y ver cómo hunden en el mar un tanque y un helicóptero.

Lejos de suponer un atentado ecológico, los vehículos militares atraerán fauna y flora marina, que los usarán como refugio y favorecerán la formación de nuevos arrecifes de coral, utilizándolos como esqueleto.

En este particular museo militar submarino ya se han sumergido más de una docena de máquinas de guerra, pero han adquirido un total de 19 vehículos, todos pertenecientes al ejército jordano. La mayoría son de fabricación británica, ya que Jordania fue un protectorado británico y casi todo su armamento proviene de allí.

Hay un tanque de guerra Khalid Shir, una ambulacia militar FV104 Samaritan, un cañón antiaéreo M42 Duster, y hasta un vehículo de infantería sudafricano, un Ratel 6×6.

Pero la estrella del museo militar submarino es el helicóptero AH-1F Cobra, fabricado por la compañia americana Bell Helicopter en los años 70. Es el mismo modelo que Estados Unidos usó en la Guerra de Vietnam. Jordania los jubiló en el año 2010 vendiendo la mayoría a Filipinas (es habitual vender el armamento viejo a países con menos poder adquisitivo), pero algunos quedaron para chatarra, y uno de ellos ha acabado en el fondo del mar.

Arab Divers asegura que todas las partes peligrosas han sido eliminadas, y que “no hay mejor lugar para un vehículo militar que el fondo del mar, en donde no puede ser utilizado“… No les falta razón..