Si estamos sobre los 0º, se puede llevar una vida normal. Basta con poner la calefacción, abrigarse bien cuando se sale a la calle y no estar demasiado tiempo expuestos. Son normales los refriados o tener unas defensas más bajas, pero no tiene que suponer nada importante si nos resguardamos.

Aunque nos parezca mentira, a diez grados bajo cero también podemos llevar una vida normal si estamos suficientemente protegidos. No es una temperatura demasiado extraña en algunos países que soportan duros inviernos, aunque aquí nos resulte especialmente molesto.

Si bajamos a -20º ya encontramos importantes problemas. Hay que taparse bien la cara para que no se congelen la nariz o las orejas. Además, la piel puede deteriorarse con rapidez si se mantiene a temperatura ambiente. Lo ideal es evitar en lo posible estas temperaturas.

Hay que recordar que no todos los problemas son físicos, también podemos marearnos o sentirnos extremadamente cansados.

Pero a -30º sí nos encontramos con un gran peligro y existe el riesgo de sufrir un fallecimiento si no nos protegemos adecuadamente. La llamada “Muerte dulce” puede acechar. Este tipo de muerte carece de dolor y a veces puede sacudir de tal manera que la persona no se da cuenta de que está ocurriendo. Así que si te encuentras alguna vez a esta temperatura, abrígate al máximo y exponte a ella el menor tiempo posible.

*Artículo original publicado por Ekaitz Ortega en Computerhoy.com