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Probamos el Gear S, el “reloj-smarphone” de Samsung

En TICbeat hemos podido probar durante unas horas el nuevo reloj-smartphone de Samsung, el Gear S, que ya está a la venta en nuestro mercado a un precio de 399 euros y estas son nuestras primeras impresiones.

Desde el viernes 14 de noviembre está a la venta en nuestro mercado el nuevo reloj inteligente con conexión 3G de Samsung, el esperado Gear S, el más avanzado de estos dispositivos del fabricante y también el más caro, ya que tiene un precio unos 399 euros frente a los 200 o 300 euros que cuestan los relojes Android Wear. En TICbeat hemos podido probar durante unas horas el nuevo reloj-smartphone de Samsung junto a Jesús Martín, responsable técnico de Samsung y uno de los especialistas de este producto de la marca, y estas son nuestras primeras impresiones.

Samsung Gear S_Apertura TICbeat

Por fuera

Como seguramente se ha percatado la mayoría de los que hayan visto las fotos de producto, el Gear S es un reloj bastante grande. Sin embargo tiene una forma curvada que hace que se adapte con relativa comodidad a la muñeca, pero no deja de ser un dispositivo que abulta y llama mucho la atención.

En lo que se refiere al diseño, por mucho que Samsung quiera hacer pasar su reloj por un complemento de moda, se trata sin duda de un producto de tecnología puro y duro. Y no es que el diseño sea desagradable que no lo es sino que, con un tamaño de pantalla de dos pulgadas curvada y con una forma que recuerda mucho al frontal de un smartphone, por mucho que le pongas una esfera de reloj como fondo de escritorio no deja de verse como una futurista pulsera o directamente como “un teléfono convertido en pulsera” que es probablemente la definición más adecuada del Gear S.

Gear S_Office man

En lo que respecta a la construcción, el Gear S está fabricado en plástico con el frontal de cristal curvado y se suministra con una correa de goma (en color blanco o negro) que puede sustituirse fácilmente por las de otros colores que se ofrecen de manera opcional. Del mismo modo, Samsung ha llegado a acuerdos con empresas del mundo de la moda como Swarovski o Diesel que van a lanzar pulseras especiales para el reloj y que darán un estilo algo más refinado o juvenil al dispositivo, que en su forma original, como decimos, es un gadget tecnológico puro y duro.

Samsung Gear primer vistazo 5

En la parte inferior, además de la ranura para la tarjeta (nano SIM), el reloj cuenta con un sensor de ritmo cardiaco que al activarse emite una potente luz verde, lo que ya da una idea de que esta funcionalidad no está pensada para hacer un control continuo sino para entrenamientos concretos. Además, en esta parte inferior están los conectores que sirven para cargar el reloj. Para esta carga se utiliza una base en forma de pastilla en la que se acopla el reloj y que tiene la ventaja de incorporar una batería interna, lo que significa por ejemplo que si una mañana te das cuenta de que el reloj está sin carga puedes llevarte esta “pastilla” que te servirá para cargar el reloj incluso aunque no tengas un enchufe a mano.

La pantalla

Dejando a un lado el aspecto “vestible” (o poco vestible) del Gear S, lo siguiente que llama la atención es la fenomenal pantalla que ha incorporado Samsung. Se trata de un panel Super AMOLED curvo de dos pulgadas con una densidad de píxeles de 300 puntos por pulgada y una resolución de 360 x 480 píxeles, superior a la que tenían los primeros smartphones de hace algunos años de 3,5 pulgadas. El cristal, a pesar de ser curvado no produce muchos reflejos sino que se ve sorprendentemente bien, y la calidad de la pantalla es excepcional, con un muy elevado contraste y definición, que hacen que los diseños de esferas se vean casi reales.

Samsung Gear primer vistazo 1

Manejo

Como se ha mencionado, el frontal del reloj está presidido por la gran pantalla de 2 pulgadas curvada y en la parte inferior dispone un único botón que sirve para encender el reloj y para activar distintas funciones, principalmente las órdenes de voz.

Sin embargo, el manejo del reloj es muy similar al de un smartphone Android, y remarcamos lo referente a “smartphone”, porque el manejo del Gear S es ciertamente distinto al de un reloj Android Wear y se parece mucho al de un teléfono. Deslizando desde arriba accedes a los ajustes básicos como la conexión, el brillo, etc., y deslizando desde abajo entras en un apartado de aplicaciones que es igual que el de un smartphone con iconos de aplicaciones que se reparten en una doble fila de iconos (algo que no tienes en Android Wear, salvo que instales una lanzadera específica que haga esta función).

Samsung Gear primer vistazo 3

El reloj de Samsung, como cualquiera sabe o ha podido ya deducir, no está basado en Android Wear sino el sistema Tizen (un sistema operativo de código abierto, que desarrolla la propia Samsung junto con otros socios como Intel o Panasonic), y cuenta con muchas más funcionalidades que los habituales relojes Android Wear ya que tiene conexión Wi-Fi, Bluetooth y conexión 3G con las que puede hacer llamadas, registrar una ruta gracias a su GPS o controlar las pulsaciones con el mencionado pulsómetro. Además, como decimos, el manejo es muy similar al de un smartphone, lo que hace que sea mucho más fácil de usar si es tu primer “wearable” de este tipo que un reloj Android, en el que tienes que “reaprender” un montón de gestos y rutinas de uso. Así, en el reloj Tizen de Samsung, puedes abrir tu aplicación de correo y teclear un mensaje (o dictarlo) como si fuese un teléfono, abrir un navegador web y teclear una dirección o introducir una ruta en el programa de mapas (lleva preinstalado HERE Maps de Nokia) sin tener que usar (si no lo deseas) las órdenes de voz. Hacer todo esto en una pantalla de dos pulgadas quizá no es lo más cómodo del mundo, pero hay que reconocer que muchas veces es infinitamente más funcional que tratar de darle órdenes de voz a un reloj (y quien haya usado un reloj Android Wear sabe a que nos referimos).

Samsung Gear primer vistazo 4

Además, el hecho de que el reloj use el sistema Tizen y no Android Wear, significa que Samsung ha tenido toda la libertad para dotar de más funcionalidades al dispositivo y hacer que haya aplicaciones “casi de smartphone”, como Nike Running, el navegador Opera o HERE Maps que están fuera del universo de Android Wear, que a día de hoy es básicamente una extensión del smartphone. Quizá en un futuro sea Android Wear el sistema más avanzado y con más aplicaciones que usarán casi todos los wearables; pero a día de hoy es comprensible que Samsung haya apostado por su propia plataforma, a nuestro entender mucho más desarrollada, con más funcionalidades que el sistema de Google parece no querer integrar (como las llamadas directamente desde el reloj) y con aplicaciones ciertamente interesantes que no están disponibles para los relojes Android.

Samsung Gear primer vistazo 6

En la práctica

Como hemos explicado, el Gear S es un acercamiento distinto al habitual reloj inteligente, ya que se trata de un dispositivo casi independiente del smartphone, ya que en sí el mismo es un samrtphone. Así, hay dos “escenarios” de uso: uno de ellos cuando el reloj está emparejado con el smartphone vía Bluetooth, en cuyo caso se comporta en parte como un reloj dependiente del smartphone y muestra las notificaciones de este o hace de manos libres. El segundo escenario viene cuando te alejas del smartphone o lo apagas y entonces es cuando el Gear S se comporta como un teléfono de muñeca, con el que no verás las notificaciones del smartphone, pero sí las del reloj cuando te llegue un SMS, o recibas una llamada, y te servirá para irte a correr o incluso a pasar el día sin tener que llevar tu teléfono (aunque en esta modalidad de uso, la autonomía desciende de manera radical de los 3 días que permite conectado con Bluetooth, a unas pocas horas que puedes usarlo con la conexión 3G). Otro aspecto relacionado con esta independencia es que el reloj es resistente al polvo y al agua, pudiendo sumergirse hasta un metro durante 30 minutos, de manera que puedes ducharte sin problema, usarlo en deportes como el esquí o llevarlo a la piscina con cierto cuidado (aunque no es recomendable usarlo para nadar) y seguir estando atento a las llamadas o mensajes importantes.

Samsung Gear primer vistazo 7

Además, al ser casi independiente, puedes instalar aplicaciones directamente desde el smartphone, aunque puedes hacerlo desde la aplicación Samsung Gear para el móvil que sirve para configurar y gobernar el reloj. Por último, debes tener en cuenta que para usarlo deberás contratar un duplicado de tu número o, si lo deseas, puedes tener una SIM independiente para el reloj.

Conclusión

Lo cierto es que sólo hemos pasado una tarde con el nuevo reloj de Samsung, pero ya hay algunas cosas que nos han quedado bastante claras. En lo negativo hay que decir que es un dispositivo con un precio elevado, y además bastante grande y llamativo, de modo que posiblemente no agradará a quienes no estén acostumbrados a llevar reloj o que quieran que éste pase más desapercibido. En lo positivo, casi podría decirse que todo lo demás. Es cierto que hay pocas funcionalidades que tenga el Gear S que no tengas en un smartphone, pero hay que decir que Samsung ha conseguido concentrar las funcionalidades de un smartphone en un dispositivo de pulsera, con una usabilidad bastante bien resuelta y que puede ser muy interesante para salir a hacer deporte o para situaciones en las que no es práctico tener un teléfono en la mano. Así, si te gusta hacer deporte y controlar tus entrenamientos, y además seguir disponiendo de las funcionalidades de tu smartphone sin que éste sea un incordio y no te preocupa llevar un dispositivo grande y llamativo como el Gear S, puede ser el Gadget que andabas buscando.

Sobre el autor de este artículo

Daniel de Blas

Periodista especializado con más de 18 años de experiencia en tecnología. He sido director de publicaciones como Macworld (dedicada al mundo Apple) o TechStyle (dedicada a electrónica de consumo).