Tecnología

Yale cambia a un político esclavista por una legendaria programadora

Escrito por Marcos Merino

Grace Murray Hopper, creadora del lenguaje COBOL, pasará a dar nombre al antiguo Calhoun College, dedicado a un vicepresidente supremacista.

Tras varios años de controversias y de protestas estudiantiles, la Universidad de Yale anunció ayer que emprenderá en breve el cambio de denominación de una de sus residencias universitarias, el Calhoun College, que recibe su nombre del vicepresidente demócrata estadounidense John C. Calhoun, alumno de la institución en el siglo XIX y destacado defensor del esclavismo (frente a sus partidarios más ‘tibios’, que la calificaban de ‘mal necesario’, Calhoun defendió la esclavitud como un ‘bien positivo’). Pero… ¿qué apellido sustituirá ahora al de Calhoun?

Los representantes de la universidad lo tienen claro: Hopper. Por la contraalmirante Grace Murray Hopper, una matemática que estudió en Yale en la década de los 30 del siglo pasado, que se enroló para combatir al fascismo en Europa y que con los años se convertiría en una pionera de la computación, siendo la primera programadora del Mark I (la primera computadora electromecánica, construida por IBM), la creadora del término bug (por un insecto encontrado en el Mark II), la desarrolladora del primer compilador de la historia (el A-0) y la creadora del lenguaje COBOL. Se retiró varias veces de la Marina estadounidense, pero su extraordinaria valía técnica provocó que fuera llamada siempre de nuevo al servicio activo. Cuando se retiró de manera definitiva en 1986, era la oficial de mayor edad de la Marina: contaba ya con 80 años. 24 años después de su muerte, Obama le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad a título póstumo.

El rector de Yale, Peter Salovey, explicaba así su reticencia a emprender este cambio de nombre: “Nos resistimos a renombrar edificios del campus. Todo este tiempo me ha preocupado, y me sigue preocupando, hacer algo que intente borrar la historia. Así que los cambios de nombres seguirán siendo una excepción”. Según Salovey, la decisión definitiva se fundamentó en que “el legado de Calhoun era contrario a los valores y a la misión de la universidad”.

Vía | Phys.org

Imagen | Alexandre Dulaunoy

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.