Tecnología

¿Y si el ADN es el soporte de almacenamiento definitivo?

Escrito por Marcos Merino

Científicos estadounidenses consiguen escribir en moléculas de ADN un sistema operativo, una película, una imagen, un virus y una tarjeta regalo de Amazon.

En breve, la Humanidad podría estar generando muchos más datos de los que pueden manejar las actuales soluciones de almacenamiento, expuestas además al deterioro físico y a la obsolescencia tecnológica. Por fortuna, la solución podría residir en un medio de almacenamiento 100% natural y con millones de años de antigüedad.

Al menos eso es lo que sostienen dos investigadores (de la Universidad de Columbia y de Centro del Genoma de Nueva York) en un paper publicado en la revista Science, en el que demuestran que un algoritmo desarrollado inicialmente para el streaming de vídeo en móviles puede ahora ayudar a aprovechar el potencial de almacenamiento del ADN.

Y es que el ácido desoxirribonucleico podría alzarse con el título de ‘medio de almacenamiento ideal’: es ultracompacto y puede conservarse durante miles de años si se conserva en un ambiente fresco y seco, como demuestra la recuperación del ADN neandertal hallado en fósiles de hace 430.000 años en la Sima de los Huesos de Atapuerca. Tal y como explica Yaniv Erlich (profesor de informática en la Univ. de Columbia, además de miembro del Instituto de Ciencia de Datos de Columnia) “el ADN no se degrada con el tiempo, como sí hacen las cintas de cassette o los CD’s, y no se volverá obsoleto… si lo hace, significará que tenemos problemas mucho mayores”.

Erlich y su colega Dina Zielinski eligieron seis archivos para codificarlos en moléculas de ADN: un sistema operativo completo, la película francesa de 1895 “L’Arrivée d’un train en gare de La Ciotat”, una tarjeta regalo de Amazon por valor de 50 dólares, un virus informático, la reproducción de una de las placas de la sonda Pioneer y un estudio elaborado en 1948 por el teórico de la información Claude Shannon.

Todos estos archivos se comprimieron en uno solo, para posteriormente dividirlo en pequeños fragmentos de código binario y los ‘escribieron’ sobre las cuatro bases nucleótidas del ADN, acompañados de un ‘código de barras’ que permitiría volver a montar los archivos más tarde. Más tarde, una empresa de síntesis de ADN de San Francisco se encargó de convertir toda esa información en moléculas de ADN contenidas en un vial. Cuando se intentó recuperar la información usando tecnología de secuenciación del ADN, fue un éxito rotundo.

La estrategia de codificación de Erlich y Zielinski permite introducir 215 petabytes de datos en un solo gramo de ADN: “Creemos que este es el dispositivo de almacenamiento de datos más denso jamás creado”.

Vía | Data Science Institute

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.