Wearables

Wearables: se ralentiza el ritmo de ventas en este mercado “en transición”

En un mercado todavía en su etapa de explosión inicial, la industria de los wearables se enfrenta a su primer año de crecimiento a un solo dígito y a la constatación de un problema estructural que requiere de una “fase de transición” para situar a los fabricantes de smartwatches y pulseras en su lugar.

Los wearables son la eterna promesa del sector tecnológico. Desde que Apple abriera el pastel con el lanzamiento de sus relojes inteligentes, muchos analistas se lanzaron al ruedo pronosticando una auténtica revolución en torno a estos dispositivos conectados… que se ha quedado en nada. De hecho, muchas firmas de investigación ya han tenido que recortar sus expectativas de ventas y otras muchas han reconocido que esta industria no estaría viva de no ser por las pulseras deportivas -como Fitbit-, que han ganado la partida con creces a los smartwatches.

IDC vuelve a jugar en esta delicada cuerda entre la ilusión y la decepción al anticipar que este año se comercializarán unos 122,6 millones de wearables durante 2018, un 6,2% más que las 115,4 millones de unidades vendidas en 2017. Puede sonar bien… de no ser porque esta misma consultora predijo unas ventas de 173 millones de dispositivos para el próximo año, cifra que parece lejana a tenor de los datos actualizados que acabamos de conocer.

Incluso podemos ir más allá: a pesar de tratarse de un mercado muy tímido en comparación con los grandes nichos de actividad (como los PC, IoT, etc.), hasta ahora siempre habíamos tenido tasas de crecimiento de doble dígito interanual. Pero en este curso, se constata una importante desaceleración de esta evolución, muy por debajo de las tasas que incluso la propia IDC había predicho para cumplir con esas expectativas infladas para el período 2015-2019.

1 de cada 3 wearables acaba en un cajón

Y en la particular dialéctica entre futuro y presente, IDC mantiene cierto optimismo respecto a lo que nos deparará esta industria para 2022: sus analistas predicen unas ventas de 190,4 millones de unidades, lo que dará como resultado una tasa de crecimiento anual compuesto del 11,6% en el pronóstico a cinco años. Obviando, claro está, la nota disonante de este curso.

La desaceleración en el mercado mundial de los wearables es una señal de que éste es un mercado en transición“, explica Ramón T. Llamas, director de investigación del equipo para wearables de IDC. “Los proveedores están yendo poco a poco más allá de dispositivos y experiencias de primera generación, reuniendo un ecosistema de socios y aplicaciones para mejorar la experiencia del usuario que va más allá del conteo escalonado. Los wearables del mañana jugarán un papel más prominente en comunicación, cuidado digital de la salud, hogar conectado y la productividad empresarial que hará que los wearables del año pasado se vean pintorescos“.

Por segmentos de negocio, los smartwatches alcanzarán un total de 72,4 millones de unidades vendidas en 2018. Para el año 2022, los volúmenes totales crecerán a una tasa anual del 13,7% y llegarán a 121,1 millones de unidades enviadas, representando más la mitad de todo el mercado de wearables. De nuevo, siempre según las previsiones de IDC. En el corto plazo, se espera un impulso con la entrada de Fitbit en el mercado, así como un WearOS revigorizado para impulsar las ventas.

A su vez, el volumen de las pulseras permanecerá esencialmente plano a lo largo de este pronóstico. Aunque numerosos vendedores han salido en los últimos trimestres y más saldrán en los próximos años, lo que quedará son los mejores dispositivos que van más allá del conteo progresivo y se convierten en un compañero de salud y estado físico. En combinación con su propuesta de valor simple y precios más bajos en comparación con los relojes inteligentes (44 dólares vs 289 dólares, respectivamente), las pulseras seguirán desempeñando un papel importante en el mercado de los wearables.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.