Wearables

Las Google Glass vuelven a la carga

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Escrito por Redacción TICbeat

El gigante de Internet estaría distribuyendo un nuevo prototipo de sus gafas inteligentes a empresas de sectores específicos.

Pese a la cancelación del programa Glass Explorer a principios de año, en Google nunca han dejado de insistir en que sus gafas inteligentes Glass seguían muy vivas. Ahora, la distribución de un nuevo prototipo de éstas, de la que se hace eco The Wall Street Journal, podría confirmarlo.

En esta ocasión, sin embargo, según comentan al rotativo algunas fuentes que no han querido ser identificadas, las Glass quedarán fuera del alcance del común de los mortales. No habrá comercialización, pues, de acuerdo con estas fuentes, Google está distribuyendo las gafas solo a empresas de sectores concretos, como la sanidad, la energía y la manufactura, así como a desarrolladores para que crean algunas aplicaciones específicas para estos campos.

Concluye así, de momento, la polémica que costó la retirada de la circulación del primer prototipo de las gafas, que dividió en dos frentes a la familia Google: los que consideraban que estaban listas para ser probadas por los usuarios y los que pensaban que aún les faltaban unos cuantos hervores. Finalmente, ganaron los segundos, reforzados en su teoría por la mala recepción que en algunos sectores tuvieron las implicaciones para la privacidad de los usuarios de algunas funcionalidades del dispositivo, como su capacidad para grabar en vídeo sin que los testigos lo percibieran. En algunos establecimientos de Estados Unidos, como cines y restaurantes, llegaron a prohibir el acceso a sus locales con ellas.

Con este nuevo modelo, en cambio, sus responsables esperan ahorrarse ese tipo de problemas, ya que el plan consiste, al menos de momento, en que el uso de las Glass se limite a espacios privados de trabajo.

Mayor autonomía y ligereza

Este nuevo prototipo de las Glass mantiene, en líneas generales, la apariencia y preceptos del anterior. Tiene, aun así, una batería con más aguante –han aumentado su autonomía a dos horas e incluye un pack de carga que se conecta a las gafas por un imán-, un procesador Intel más potente, mejor conectividad inalámbrica, y mayor capacidad de ajuste al rostro de los usuarios, así como una mayor ligereza.

A comienzos de 2015, después de que Google cancelara el programa Glass Explorer y de que concluyera la comercialización del aparato (muy limitada hasta el momento), el proyecto se desvinculó de la división Google X para pasar a ser una iniciativa independiente. En junio Astro Teller, el científico y emprendedor que lidera este departamento lo definió como que “las Google Glass se habían graduado de Google X”, y añadió: “oiremos más acerca de ellas”.

“Lo que hicimos bien fue sacarlas al mundo”, indicó entonces, en un ejercicio de balance crítico. “El programa Explorer fue un acierto. Estábamos intentando aprender acerca de los asuntos sociales que giraban en torno a las Glass. Pero hubo algunas medidas que tomamos que hicieron pensar a la gente que era un producto terminado y no un prototipo. Dejamos a la gente algo confusa y desearía haber hecho eso diferente”, reflexionó.

 

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