Tecnología

Los voluntarios del Huffington se rebelan tras la venta a AOL

La batalla por los derechos de autor en la era digital se vuelve a recrudecer en los tribunales. Los protagonistas de la refriega judicial, que puede acabar sentando cátedra en un asunto tan difuso como éste, son los blogueros voluntarios del Huffington Post que han denunciado a la fundadora, Arianna Huffington, tras la venta del medio al gigante AOL. Le exigen el pago de un tercio de lo que se embolsó en dicha operación comercial, una cifra que asciende a 105 millones de dólares.

El medio nació en 2005 como un reducto informativo para la izquierda política cuando el segundo mandato de George Bush entraba en sus últimos compases. Se catapultó durante la campaña de Obama. En total, cuenta con 22 secciones, aunque el 25% del contenido está relacionado con la política. Aunque tienen algunos contenidos propios su funcionamiento es similar al de un agregador de contenidos. Hasta ahora, consiguió reclutar a 9.000 autores y blogueros que desinteresadamente creaban contenidos para el Huffington Post. Uno de ellos era Jonathan Tasini, que ahora se ha convertido en el líder de esta revuelta en los tribunales.

“Arianna ha intentando convertir a los blogueros del Huffington en esclavos del siglo XXI, como si estuviéramos en una plantación”, denuncia Tasini, quien ya ganó una demanda al New York Times con la que demostró que los derechos de autor en Internet y para las ediciones impresas de los diarios no funcionan de la misma manera.

El cambio de dueño y la rentabilidad, factores clave

Hay dos factores clave en toda esta polémica: principalmente, el cambio de manos y que sea una gran compañía como AOL la propietaria del medio y por otro lado, que el Huffington Post dio beneficios por primera vez en 2009, tras cuatro años en la difícil lucha por lograr la rentabilidad en Internet. Han tardado dos meses en revelarse y el argumento es sencillo, que aquellos que han colaborado al crecimiento del medio con contenido reciban su compensación. Y el acuerdo de venta que se hizo efectivo hace dos meses, no contempla ningún cambio en este aspecto.

Ahora exigen que se remunere el trabajo realizado durante años y que otorgó muchas visitas y prestigio al medio hasta convertirlo en el tercer portal de noticias del mundo, con cerca de 25 millones de usuarios únicos mensualmente.“El Huffington Post no sería nada sin los blogueros que crean el contenido”, afirma Tasini. Algunos de sus compañeros han asegurado que existía un compromiso implícito por parte del medio para una futura remuneración por sus entradas y, que finalmente, no ha llegado.

¿Simple colaboración o derechos adquiridos?

La respuesta del medio fue escueta, limitándose a decir que no había fundamentos sólidos para está reclamación y que no se puede certificar el aporte de cada autor al medio. Además, incidió en la idea que publicar en la plataforma les “servía para llegar a una mayor audiencia”. Sobre este tema, en la demanda se pide que se publiquen las analíticas de tráfico web y que parte de ellas, se atribuye a los blogs asociados al Huffington Post.

La iniciativa legal, como comentó Tasini, no pretende otra cosa que establecer una norma para regular lo qué corresponde a los creadores de contenidos en Internet. Arianna Huffington no se ha pronunciado oficialmente, pero hacer unos meses ya dejó clara su postura a este respecto, afirmando que muchos grupos de medios de comunicación dependen hoy en día de “colaboraciones no pagadas”.

La preguntas están claras. Una colaboración periódica, ayudando al crecimiento y desarollo de un medio…¿otorga derechos al creador del contenido? ¿O no existen diferencias entre esto y una colaboración puntual y esporádica? Lo único que está claro es que esta demanda vuelve a poner sobre el tablero posiciones encontradas sobre el espinoso asunto de los derechos de autor en Internet.

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Redacción TICbeat

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