Tecnología

Uno de los últimos Apple I, subastado en Alemania por 110.000 €

Escrito por Marcos Merino

Los precios del que fuera el primer producto de Apple se han estabilizado, después del boom experimentado tras la muerte de su fundador.

En julio de 1976, una pequeña compañía de informática recientemente creada, llamada Apple, lanzaba su primer producto al mercado, el Apple I, por 666,66 dólares. Este dispositivo, diseñado y fabricado a mano por Steve Wozniak, fue uno de los primeros ordenadores enfocados al mercado doméstico. Durante poco más de un año que estuvo a la venta (Apple II empezó a venderse en abril del 77, y su predecesor salió del catálogo de Apple medio año más tarde) se fabricaron unos 200 ejemplares de este modelo, y en 2008 se estimaba que sólo quedaban entre 30 y 50 ejemplares de los mismos.

Si esa cifra ya convierte cualquier Apple I superviviente es un objeto de deseo, la cosa mejora si el dispositivo es uno de los 8 que continúa siendo plenamente funcional. Y uno así, propiedad del ingeniero californiano John J. Dryden, acaba de salir a subasta en Alemania, donde ha sido vendido recientemente por 110.000 euros.

Y la cifra tampoco es especialmente impresionante: en junio de 2012, tras la muerte de Steve Jobs, un ejemplar similar se subastó en Nueva York, alcanzando la cifra de 374.500 dólares. Y un año más tarde, también en Alemania, otro Apple I alcanzó la desorbitante cifra de 516.000 euros, si bien en este caso contaba además con el ‘plus’ de incluir el manual de usuario original. Los propietarios del Apple I subastado esta semana tenían expectativas más bajas (esperaban recaudar entre 180.000 y 300.000 €), pero finalmente el precio a quedado por debajo incluso de las mismas. Según declaró el supervisor de la subasta, Uwe Breker, “desde nuestro punto de vista, estamos volviendo a unos niveles normales: cinco años después de la muerte de Steve Jobs, el boom ha pasado“.

Dryden, que compró su dispositivo en 1976, explica que “el Apple II fue una de las primeras oportunidades que hubo para adquirir un ordenador. Yo ya había estado trabajando durante un tiempo con computadoras, pero eran enormes”.

Vía | International Business Times

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.