Tecnología

Los trolls de patentes desembarcan en Europa

La adicción a patentar todos los productos, servicios (y cualquier otra cosa) de la que son aficionadas las empresas tecnológicas de Silicon Valley, llega a Europa.

Los denominados ‘patentes trolls’, últimamente de gran atención mediática, son empresas que utilizan una estrategia agresiva para ‘defender’ legalmente sus derechos de patente. Estos abanderados del picapleitismo se han ganado rápidamente la antipatía de la sociedad, pues sus carteras de patentes no persiguen una lógica de mercado consistente en tutelar cuantiosas inversiones en investigación o comercializar productos estratégicos.

Antonio Rodríguez Hita es consultor legal en propiedad intelectual en España e Italia, país donde vive.  Es especialista en la tutela de patentes, marcas y copyright, así como en la negociación de contratos de transferencia de tecnología. Desde 2012 es responsable de Hita Solutions. Más información sobre Antonio

Los trolls de patentes prefieren adquirir patentes de dudoso potencial comercial (normalmente de empresas en quiebra o con serias dificultades para comercializar sus privativas industriales) para después  solicitar compensaciones económicas a empresas que vulneran sus derechos de patentes, a cambio de no ser llamados a los tribunales.

Estos piratas del monopolio encuentran en Estados Unidos su ecosistema natural, pues su sistema legal permite patentar con considerable facilidad un software o un método comercial, contando con un noto historial de patentes concedidas de dudosa actividad inventiva.

A modo de ejemplo y sin ánimo de menospreciar las bondades tecnológicas del coloso de la Silicon Valley, Google obtuvo la patente por sus famosos “doodles” que decoran su sitio web en ocasiones especiales. La patente consiste en un método para atraer usuarios a un sitio web basado en modificar el logotipo standard haciendo referencia a un evento especial. 

Otro factor que favorece la proliferación de trolls de patentes es el elevado costo de los pleitos en Estados Unidos, las empresas atemorizadas de un posible litigio, prefieren aceptar pagar un precio en concepto de licencia que ser desplumadas en el tribunal. Recientemente un dictamen de un jurado estadunidense condenaba a Samsung a pagar 1.100 millones de dólares a Apple por la infracción de varias patentes.

Basando su modelo de negocio en el eslogan “patenta todo lo patentable para agredir con lo defendible”, su doctrina  colisiona radicalmente con el fundamento jurídico inspirador de los sistemas de patentes, que auspician las patentes para contribuir a una sociedad más innovadora y competitiva.

La ambición de los trolls de patentes no conoce fronteras, y empiezan a desplegar sus primeros ataques en Europa, atraídos por un mercado virgen para explotar.Es cierto que actualmente nuestro sistema de patentes no ofrece las mismas facilidades que EEUU; sin embargo la reciente aprobación por parte del Parlamento Europeo del proyecto de la patente única europea alimenta la teoría  que el tribunal centralizado podría ser un instrumento para legitimar las patentes ‘software’.

La plaga de trolls es consecuencia directa de un sistema de patentes demasiado generoso con las ‘lobbies’  de la multinacionales que frenan la innovación con prácticas monopolistas,  por ello es importante que los ciudadanos y pymes reivindiquemos enérgicamente armonizar los intereses privados con la función pública de la propiedad intelectual.

Foto cc MikeBlogs

Sobre el autor de este artículo

Antonio Rodríguez Hita

Antonio Rodríguez Hita es consultor legal en propiedad intelectual en España e Italia, país donde vive. Es especialista en la tutela de patentes, marcas y copyright, así como en la negociación de contratos de transferencia de tecnología. Desde 2012 es responsable de Hita Solutions.