Tecnología

Trends 2012. Nuevas fórmulas de consumo de contenidos digitales

Escrito por Autor Invitado

Con toda probabilidad, el futuro del consumo de los contenidos digitales se basará en tres herramientas: las aplicaciones para teléfonos móviles, la televisión conectada y la geolocalización. El usuario, activo frente al espectador pasivo, se está acostumbrado de manera natural a disfrutar de los contenidos de forma personalizada. La clave radica en encontrar lo que nos interesa en cada momento, y esto se puede hacer atendiendo a recomendaciones a través de las redes sociales o localizando activamente un espacio físico. En este sentido, la producción de contenidos digitales debe tener en cuenta este factor ineludible si se toma en cuenta que el teléfono móvil se está convirtiendo en un instrumento rutinario de distribución y consumo de contenidos.

Del mismo modo, las aplicaciones para móvil han modificado sustancialmente el modelo de negocio previsto para el mismo, cambiando las rutinas de uso hasta llegar a fórmulas que han derivado en un consumo masivo de utilidades que atienden a factores de exclusividad más que de generalidad. Así, la tendencia continua y, con toda probabilidad, el desarrollo natural de las aplicaciones de teléfono móvil estarán íntimamente ligadas a la geolocalización con el objeto de satisfacer aquellas necesidades de consumo virtual que necesitan su reflejo en el mundo real. Y así, el panorama de modelo de negocio asociado al consumo de contenidos digitales encontrará una nueva fuente de diversificación que repercute en el sostenimiento de las compañías de telefonía.

Pero, quizás, el sector que a corto plazo disfrutará de una mayor evolución, será el de la televisión conectada a Internet. Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea  y responsable de la Agenda Digital, ha subrayado que el 90% de los televisores vendidos en Europa durante los próximos tres años permitirán esta posibilidad, lo que repercutirá activamente en el desarrollo de mayores velocidades de acceso a Internet por parte de las operadoras de telecomunicaciones, así como permitirá al usuario elegir entre una mayor oferta de contenidos. La posibilidad real de integrar los programas de televisión, el visionado de series y películas con el uso de redes sociales modifica sustancialmente las rutinas tradicionales de producción de contenidos. Del mismo modo, este factor implicará directamente cambios en la manera en la que se produzca la distribución de los mismos, lo que estimulará debates incipientes en la actualidad como la defensa de los derechos de propiedad intelectual.

De hecho, la regulación de todo este nuevo mercado se encuentra en una fase de incertidumbre que debe encontrar soluciones estables que permitan asegurar una defensa eficaz de los derechos de creadores y consumidores con el objetivo de estabilizar el importante sector económico que suponen las industrias culturales.

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