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Trends 2012. “En redes sociales no se vende nada”

Escrito por Autor Invitado

Hemos podido leer últimamente muchos artículos poniendo en   duda o replanteando el futuro del llamado social commerce. Todo a raíz de la noticia del cierre de algunas tiendas en Facebook de conocidas marcas americanas. Por supuesto no han faltado las voces que apuntándose a la ola siempre pronosticaron que en redes sociales no se podía vender. “Tratar de vender en Facebook es como intentar venderle a alguien en un bar cuando está con sus amigos” afirmaban citando a Ashley Sheetz, vicepresidente de marketing de GameStop, en una original analogía. Con todo el respeto del mundo, no han entendido nada.

Si mañana cierra un hotel en la Gran Vía madrileña no creo que nadie ponga en duda el futuro de la hostelería o la eficacia de la Gran Vía como calle comercial. El fracaso habría que buscarlo en su política de precios, su atención al cliente, sus instalaciones o en qué quizás su estilo no encajaba con el tipo de turistas que quieren alojarse en el centro. Facebook no es más que un soporte más, una plataforma de venta por la que se pasean millones de personas pero efectivamente abrir una tienda en Facebook no supone por si mismo tener éxito. Igual que haces con tu tienda física o tu tienda online debes cuidar tu “escaparate”, elegir bien qué productos pueden resultar interesantes para este tipo de clientes y, sobre todo, aprovechar las posibilidades y las características de una red social para vender más y mejor. Y podrás fallar mil veces hasta que encuentres la clave del éxito, igual que en la vida real. Habrá que buscar por tanto los motivos del cierre de estas tiendas en Facebook, aunque imagino que su error fue querer replicar la tienda online clásica en el nuevo entorno. ¿No os recuerda a los mismos errores que se cometieron cuando saltamos del comercio tradicional al online?

En Fanquimia siempre hemos insistido en quitar a la gente la idea de que social commerce es igual a vender en Facebook. No. Facebook es solo una herramienta más para conseguir que los procesos de compra y venta sean más sociales. De hecho social commerce no deja de ser un pleonasmo absurdo. ¿Cuándo no ha sido social el comercio? Siempre hemos consultado a nuestros conocidos, siempre hemos pedido consejo al dependiente de la tienda, siempre hemos compartido nuestras experiencias de compra. Las redes sociales facilitan este intercambio social entre personas y también facilitan a las marcas realizar un acercamiento mucho más preciso a sus necesidades. Es ahí donde radica su fuerza y la razón de que el presente y el futuro obligatoriamente pase por este nuevo modelo de negocio.

Volvamos al ejemplo inicial del grupo de amigos en el bar. José enseña su nuevo móvil y se lo enseña a sus amigos. Lo defiende con tal pasión que David empieza a querer uno igual. Sin pretenderlo, José acaba de realizar una venta. Y este tipo de conversaciones se producen cada segundo en redes sociales, cada segundo se producen millones de ventas en todo el mundo por comentarios o conversaciones online que la gente mantiene con sus contactos, conocidos y amigos. –No es lo mismo, nadie les ha interrumpido para venderles una lavadora.- Efectivamente, si un comercial hubiera interrumpido para tratar de vender una lavadora con toda probabilidad se hubiera ido con los bolsillos vacíos por donde había llegado y encima habría enfadado al grupo de amigos. Pero ¿y si el comercial trabajara en una tienda de móviles?: “Perdone que interrumpa su conversación, pero casualmente acabamos de recibir este móvil en nuestra tienda y si lo desea le puedo dar más información y ofrecerle una oferta especial”. ¿No escucharías al comercial en este caso?. Las redes sociales ofrecen a las marcas la posibilidad de escuchar, conocer a sus clientes y anticiparse a sus necesidades. Y, de hecho, de una forma mucho menos agresiva que en el ejemplo de la vida real por la propia estructura y características de las redes sociales.

Claro que en redes sociales se vende, es un debate estéril que no mantendremos dentro de unos años. Tu empresa posiblemente ya venda gracias a su repercusión social. Y, lo que es peor, tu empresa quizás está perdiendo ventas por comentarios negativos o por dudas sin resolver sobre las características de tu producto. “En Internet no se vende nada. En Internet se compra”, solía empezar Rodolfo Carpintier sus conferencias hace unos años. Habrá que actualizar la cita.

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