Tecnología

Los taxistas se unen contra Uber

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Escrito por Mihaela Marín

El concepto de economía colaborativa que propone Uber contraviene los intereses de las organizaciones de transporte urbano de España, como se ha puesto hoy de manifiesto con la huelga de taxis de Madrid.

La guerra contra la economía colaborativa ha sido declarada. La Asociación Gremial de Auto Taxi de Madrid adelantaba desde ayer en su página oficial información sobre las acciones que hoy movilizan a todos los taxistas de la capital en una huelga que durará 24 horas. El paro de los taxistas, que coincide con más capitales europeas, ha sido una iniciativa conjunta convocada con anterioridad por las principales organizaciones nacionales del taxi (Fedetaxi, Unalt, Uniatramac, CTE) contra aplicaciones móviles que permiten compartir el transporte como Uber.  La noticia no coge por sorpresa del todo ya que denuncias contra servicios de este tipo se hacían conocidas desde el mes de marzo cuando publicábamos que Fenebús, la organización que representa el sector del transporte de autobús de España, solicitaba el cierre de la web Blablacar, una plataforma parecida a Uber. Sus quejas no estaban muy lejos de las peticiones que han motivado a los taxistas de Madrid a organizar la huelga de hoy contra el servicio que propone la compañía estadounidense Uber. Ellos reclaman su ilegalidad y el grave riesgo que supone su uso para la seguridad de los usuarios por no cumplir las condiciones que establece la ley de servicio de transporte de viajeros. Para ello piden a las administraciones públicas que prohíban el uso y la expansión de esta aplicación en otras ciudades de España ya que de momento está disponible sólo para Barcelona.

Travis Kalanick, CEO de Uber.

Travis Kalanick, CEO de Uber.

Una aplicación creada para satisfacer necesidades distintas

Una pregunta que muchos pueden hacerse es: ¿quién está detrás de Uber? Su nombre es Travis Kalanick y define su misión en una frase muy corta tal como lo apunta la conocida revista Fortune: “Lo que queremos decir es que FedEx entrega paquetes mañana y Uber entrega un servicio en 5 minutos”. Su experiencia empresarial, un poco alejada de la trayectoria de las compañías tecnológicas de éxito, le ha ayudado a fortalecer sus habilidades hasta llegar al punto de crear un producto que ha introducido un cambio disruptivo en un sector dominado sólo por algunos actores principales. La disputa con las autoridades es una muy bien conocida ya que se ha repetido cada vez que la actividad de Uber entraba en conflicto con entidades muy influyentes del sector.

En 2010 la empresa replantea su marketing de forma inmediata delante de la posible multa de 5.000 dólares por parte la Agencia Municipal de Transportes de San Francisco y renuncia a la palabra “taxi” de su nombre inicial. Si a todo esto se añaden algunos problemas relacionados con el sistema de precio que fija en determinadas condiciones, irregularidades de licencia en el caso de los operadores que contrata o un sistema de funcionamiento cerrado, exclusivamente a través de la app, se puede llegar a la conclusión errónea de que Uber es en sí una idea de negocio muy mal desarrollada. Pero los hechos demuestran una realidad que indica una adhesión cada vez mayor por parte de un consumidor de tecnología que prefiere un servicio sencillo y rápido.

Uber ha cambiado las reglas con las cuales nos habían acostumbrado los servicios tradicionales y a pesar de las acusaciones de intentar sustituir un servicio legal y honesto se puede afirmar que Uber es nada más que una alternativa a un servicio que se puede mejorar. El usuario dispone de una sencilla aplicación móvil para hacer un viaje dentro de la ciudad, eligiendo de un mapa al conductor más cercano a su localización. Si tiene mucha prisa la app funciona para él y deja que sea el conductor el quien le encuentre con sólo apretar un botón que envía su geoposición. Al final del trayecto el pasajero se va sin necesidad de perder tiempo para pagar, ya que soluciona todo en el momento de la solicitud, mediante una cuenta de PayPal asociada a la cuenta creada en la plataforma.

Seguramente la aplicación no esté a su máximo nivel de desarrollo y por eso el equipo de Kalanick se implicará en mejorarla en todos los aspectos para aumentar la experiencia de usuario. También los conflictos con los agentes clave del sector de transporte, organizaciones privadas y públicas, obligarán a la compañía estadounidense a alinearse a las leyes necesarias para seguir con su actividad. Estos obstáculos no supondrán una dificultad para una compañía que ha podido ganar fondos de hasta 50 millones de dólares por parte de inversores como Goldman Sachs y Bezos Expeditions y está respaldada por un grupo muy amplio de usuarios que pueden disfrutar de un servicio capaz de satisfacer nuevas necesidades. A partir de ahora queda por ver si se crearán las condiciones de una competición dura así como lo reconoce Kalanick en sus motivaciones más íntimas: “Me gusta agitar las cosas en una industria antigua y hacer algo diferente y nuevo. Me gusta enfadar a la gente”.

 

Sobre el autor de este artículo

Mihaela Marín

Mi interés por la tecnología ha nacido cuando me he dado cuenta de que nos permite ver el lado escondido de la realidad. Todavía quedan muchas cosas por descubrir y suficiente curiosidad para entender lo que realmente somos. Especializada en Periodismo y Marketing, he podido compartir experiencias con profesionales del mundo empresarial tecnológico. Siempre en búsqueda de ideas, escribo para hacer conocido el trabajo innovador, capaz de cambiar los problemas en soluciones.