Tecnología

Silk Road: una startup de 1.000 millones y una cadena perpetua

Escrito por Ana Muñoz

Te resumimos la historia de Silk Road, una startup que, en su momento, valía 1.000 millones de dólares y que le supuso a su creador una cadena perpetua.

Quizás si te hablamos de Ross Ulbricht no sepas identificarle. Sin embargo, si te decimos que fue el creador y máximo responsable de Silk Road, el principal mercado de droga de la Deep Web entre 2011 y 2013, quizás ya te suene más.

Pues bien, los hermanos Coen, responsables de obras maestras como Fargo o El gran Lebowski, anunciaron que habían sido fichados por Fox el pasado noviembre para escribir el guión de Dark Web, un thriller basado en la vida de Ulbricht, más conocido por su seudónimo el “terrible pirata Roberts”, aludiendo a un personaje de la película La princesa prometida.

En mayo de 2015, el fundador de Silk Road fue condenado a dos cadenas perpetuas por tráfico de drogas y otros cargos criminales, al ser considerado el cabecilla de una red que realizó ventas de sustancias ilegales por valor de 213 millones de dólares, usando bitcoins.

También fue condenado a 5 años por piratería y a 20 años por blanqueo de capitales.

Además, fue acusado de gastar parte del dinero en ordenar un asesinato, pero nunca se llegó a demostrar, por lo que los cargos fueron retirados.

Uno de los libros que hablan sobre el tema, American Kingpin: The Epic Hunt for the Criminal Mastermind Behind the Silk Road, describe a Ulbricht como un joven inteligente y bondadoso que, por casualidades de la vida, se convirtió en el famoso “terrible pirata Roberts”.

El autor del libro nunca llegó a entrevistar en persona al fundador de Silk Road, pero recogió información de todas las entrevistas que dio después de que le encarcelaran y lo convirtió en un libro.

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Así, dibuja un perfil de una especie de joven idealista y libertario que se convenció a sí mismo de que estaba ayudando a la sociedad con su startup criminal…eso sí, bordeando la ley.

De hecho, en muchas partes del libro habla de este negocio al igual que si fuera una startup de Silicon Valley dispuesta a comerse el mundo.

Una misión y una comunidad

Ulbritch adoptó su pseudónimo, el Terrible Pirata Roberts, para firmar sus correos y notas, y escribió muchísimos posts a sus empleados sobre la misión de Silk Road.

“El Gobierno no debería poder decidir sobre lo que cada uno quiere tomar o hacer con su cuerpo”, recitaba una de las pruebas del caso.

Ross-Ulbricht

Al parecer, el fundador de esta red ilegal pretendía que esta web se hiciera tan conocida que la Administración se viera forzada a legalizar cualquier tipo de droga.

Así, contrató a gente que pensaba igual que él para que le ayudasen en su camino. “Al final, todos ellos no eran más que vendedores de drogas”, explica el autor del libro.

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Sin embargo, Ulbricht no estaba de acuerdo con esta afirmación y sentenció este tipo de opiniones asegurando que ellos sólo querían “transformar la civilización”.

Durante el juicio afirmó que, a pesar de que seguía creyendo en su idea, se arrepentía de algunas de sus acciones.

En definitiva, llegó a convencerse y justificarse a sí mismo de todo lo que hacía o decía.

Errores que molestaron

Ulbricht aprendió a programar por sí mismo y, debido a la ignorancia de un newbie, cometió grandes errores relacionados con la seguridad de su web. La prueba está en que, según la página iba creciendo y se hacía más conocida, más problemas tenía.

Según cuenta en el libro, pasó mucho tiempo resolviendo algunos inconvenientes con sus clientes, así como con los miembros de su comunidad.

Esto podría parecer lo normal en los comienzos de una empresa, pero no debemos olvidar que su objetivo estaba relacionado con el mercado negro.

Sin embargo, Ulbricht tomó decisiones que, como CEO, son un poco polémicas. Por ejemplo, decidió pagar los rescates que los ciberdelincuentes le exigían por devolverle el control de su web.

Creyó en su propia ilusión

Silk Road llegó a ser valorada en 1.200 millones de dólares y se llegó a decir que el patrimonio de Ulbricht superó las decenas de millones.

Aquí es cuando las cosas comenzaron a “ponerse feas”. Cuando el CEO pensó que uno de sus empleados le estaba robando, se dijo que pagó 80.000 dólares a un sicario para que asesinara a este trabajador.

El creador de Silk Road, condenado a dos cadenas perpetuas

Sin embargo, esto era falso, al igual que otras pruebas que se aportaron al caso, como por ejemplo que Silk Road estaba implicado en la muerte de un adolescente.

A pesar de ello, Ulbricht fue sentenciado a dos cadenas perpetuas por delitos de blanqueo de dinero, contrabando y venta de sustancias ilegales.

Tendremos que ver cómo pretender los Coen llevar la vida de este criminal a la gran pantalla ya que, cuanto menos, es interesante.

Vía | Business Insider

Recurso | BGR

Sobre el autor de este artículo

Ana Muñoz

Licenciada en Periodismo. Tecnoadicta, apasionada por los wearables y las pelis de superhéroes.