Tecnología

Robots para aprender programación en bibliotecas americanas

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Escrito por Rafael Claudín

Dos robots autónomos franceses serán los encargados de mostrar en sus propios tornillos las posibilidades de la programación.

Japón está, de lejos, a la cabeza en la introducción de los robots en la vida cotidiana de sus ciudadanos, pero Estados Unidos está corriendo detrás del gigante oriental. Y no sólo por las luchas de robots. Si hace ya unos cuantos años los nipones empezaron a utilizar profesoras robóticas para las clases de los más pequeños, en Estados Unidos empiezan a enseñar, al menos, sobre sí mismos.

Es una iniciativa de tamaño pequeño. De tamaño biblioteca de Connecticut, la Westport Library, que con esta iniciativa conseguirá que el público esté más cerca de los libros, aunque sea durante el rato que van a divertirse con los robots. Serán, en concreto, la pareja de robots Vincent y Nancy, llegados desde la vieja Europa para enseñar programación.

Robots como conejillos de indias

Los robots traen de serie algunas tareas aprendidas y cuentan con un catálogo online de comportamientos ya predefinidos. Pero están preparados para aprender nuevas habilidades. Para ello, hay que aprender primero un poquito de programación, en concreto de los lenguajes Python y Java, a través de un software personalizado que, en principio, hace que sean más fáciles de aprender.

Así que Vincent y Nancy servirán para la enseñanza, pero más que de maestros, van de conejillos de indias. Los bibliotecarios harán algunos talleres para enseñar a sus visitantes a modificar los robots. Bill Derry, director asistente de la Westport Library citado por el Wall Street Journal, indica que con lo que cuentan es “con la gran capacidad para el crecimiento que dará a los clientes la posibilidad de jugar con algo que se parece a la inteligencia artificial”.

Cada uno de los robots cuesta la friolera de 8.000 dólares y han sido fabricados por la empresa francesa Aldebaran, conocida según TheVerge como Nao Robots. Sus robots incorporan sensores táctiles, cámaras y micrófonos y son capaces de hacer todo tipo de monerías: dar pataditas a una pelota, caminar o bailar, además de mantener conversaciones en 19 idiomas…

Su trabajo en firme empezará mañana. Además de los talleres, los responsables de la biblioteca esperan realizar concursos de programación entre sus visitantes. Hasta esperan hacer toda una feria de programación para dentro de un año. ¿Qué tiene esto que ver con los libros? Esto… No mucho la verdad. Quizá con los libros de programación, que dejarán de venderse ahora que pueden aprender directamente con robots. Pero algo hay que hacer para animar el cotarro antes de que los libros impresos mueran definitivamente.

Sobre el autor de este artículo

Rafael Claudín

Rafa M. Claudín ha trabajado durante más de 15 años como periodista especializado en tecnología de consumo en medios como PC Actual, Computer Idea, Tech Style o la versión española de Gizmodo, además de colaboraciones en diversas revistas de videojuegos y otras más generalistas como QUO.