Tecnología

La revolución tecnológica en medicina y salud – entrevista

La revolución tecnológica que estamos viviendo abarca todos los aspectos de la sociedad, incluidas, por supuesto, la medicina y la salud. A lo largo del siglo XX se produjeron muchos avances tecnológicos en cirugía y el desarrollo de medicamentos, sin embargo gracias a Internet y a los dispositivos móviles, aspectos como la relación entre paciente y médico están cambiando profundamente.

Chia Hwu participó en la última edición del evento que realiza Ideagoras cada año en el BBVA Innovation Center para explicar el impacto que el éxito de las tecnologías móviles tendrá en la forma de acceder a tratamientos médicos.

Pregunta. La medicina y la salud son dos ámbitos acostumbrados a la tecnología y la innovación, especialmente en las áreas de investigación y de tratamientos. Pero ¿cómo han afectado Internet y las redes sociales a la relación entre doctor y paciente?

Respuesta. La relación médico/paciente ha cambiado en los últimos 10 años debido a que la información médica está ahora disponible en Internet. Los pacientes están cada vez más informados de sus condiciones y asumen una mayor responsabilidad a la hora de cuidarse.

Ahora, la segunda opinión que obtiene un paciente recién diagnosticado es más probable que provenga de Google que desde un profesional de la medicina.

La relación entre doctor y paciente siempre ha sido de colaboración mutua, pero las nuevas tecnologías han hecho esto más evidente, puesto que la información sobre tratamientos y enfermedades ya no se esconde en revistas médicas. Lo que antes requería semanas de búsqueda en una biblioteca médica, se puede realizar ahora cómodamente desde casa y a menudo se encuentra incluso un resumen del tratamiento disponible gratis en Internet.

Las redes sociales han permitido, además, que los pacientes se pongan en contacto entre ellos. Mediante el conocimiento de las estrategias del tratamiento, el avance de la enfermedad y la investigación, los pacientes están desmontando el sistema de atención a la salud; gracias al crowdsourcing están realizando conexiones que los investigadores y médicos no han sido capaces de desarrollar. Ahora que la tecnología permite una fácil acumulación de la información, los pacientes pueden, literalmente, dar un impulso a la investigación de sus propias enfermedades.

P. ¿Cómo pueden los videojuegos mejorar la calidad de un tratamiento?

R. Los videojuegos tienen un gran potencial en la asistencia sanitaria. Los juegos son una buena manera para que la gente aprenda sobre nuevos productos y refresque sus aptitudes sin que esto parezca una labor tediosa.

De hecho, los videojuegos pueden ayudar a los médicos a aprender nuevas técnicas. Un área en la que se observan avances inminentes es en la formación de cirujanos, puesto que los videojuegos mejoran la coordinación entre la vista y las manos.

Mi empresa, Qubop, dispone de un videojuego llamado Tapcloud. Es un juego para móviles basado en el movimiento en el que el usuario juega y realiza ejercicios sin darse cuenta. Wii Fit y Kinect han hecho esto en el salón de casa con sus juegos para bailar o jugar al tenis.

Los videojuegos tienen también muchas posibilidades en el área de rehabilitación, en la que el cumplimiento del paciente supone un desafío. Es como la diferencia entre decir a los niños que salgan a jugar dar vueltas a la manzana o a jugar al corre que te pillo.

Hay también una investigación con pacientes que padecen cáncer en el que un videojuego les ayuda a ver cuáles son los pasos de su tratamiento y a cumplir con la medicación.

Chia Hwu en Ideagoras 2011

P. En Ideagoras 2011, aseguraste que el 59% de los doctores estadounidenses que tienen un iPad, lo utilizan con fines médicos. ¿Es el uso de dispositivos móviles el comienzo de una revolución en la forma de trabajar de los médicos, o es simplemente el ‘siguiente paso natural’ al uso de ordenadores personales?

R. En primer lugar, los dispositivos móviles están remplazando el papel en el despacho del médico. Esto está provocando una revolución silenciosa en campos como la epidemiología, en donde los registros en papel no se pueden usar para obtener información cronológica ni en grandes poblaciones. Los registros electrónicos pueden revelar patrones insospechados, correlaciones e incluso epidemias. Piensa en la posibilidad de realizar un seguimiento de todos los pacientes que han pasado por el mismo procedimiento médico durante toda una vida y ver qué efectos secundarios pueden ocurrir en los siguientes veinte o treinta años.

En segundo lugar, los dispositivos móviles están cambiando la forma de interactuar entre médico y paciente. Hoy en día los pacientes exploran nuevas formas de acceder datos médicos o información de diagnósticos usando iPads, que combinan una interfaz muy íntima y portátil con una conectividad constante. La práctica médica ha contado durante décadas con ordenadores que no se han utilizado para dar información a los pacientes, casi siempre porque la información no estaba disponible.

Por último, los dispositivos móviles unificarán y remplazarán a otras tecnologías médicas, al igual que ya han sustituido otras tecnologías de consumo. Las pantallas de los dispositivos móviles se utilizarán no sólo para presentar los registros médicos o los resultados de exámenes, sino también imágenes médicas básicas en tiempo real.

Sólo hay que imaginar la posibilidad de poder reunir fácilmente datos, que están actualmente separados en diferentes salas, en una sola pantalla portátil controlada por el tacto. Piense en la posibilidad de ver una radiografía y datos de una IRM en una pantalla que muestre tanto los huesos como los tejidos blandos.

P. ¿Va a existir una diferencia importante en la calidad del tratamiento entre los pacientes que tienen acceso y saben cómo utilizar las nuevas tecnologías y aquellos que no?

R. Creo que la diferencia más grande será la voluntad del paciente para obtener más información. Los que quieren la información serán cada vez más capaces de acceder a ella y como resultado estarán más comprometidos con su cuidado. La tecnología es sólo parte de la fórmula; el compromiso del paciente será un factor mucho más grande a largo plazo una vez que la información se vuelva más accesible.

P. ¿La tecnología puede reducir las diferencias en los sistemas de salud entre países ricos y pobres?

R. Las nuevas tecnologías como la telemedicina, suponiendo que estén a la altura de lo que han prometido, podrían llevar la atención médica a lugares remotos. La tecnología ha tendido a reducir los costes mediante la eliminación de la intermediación –la eliminación de los seres humanos de la fórmula- y esto es obviamente es más difícil en la salud que otras áreas. Pero estamos empezando a ver esfuerzos en áreas como la de sistemas para diagnósticos y dispositivos quirúrgicos automatizados.

Puede representar también una revolución en la formación de los médicos en países pobres. Piensa en la posibilidad de aprender las últimas técnicas que se han desarrollado en los principales centros médicos sin necesidad de desplazarse.

También, los países pobres con un menor conocimiento tecnológico pueden a menudo dar saltos sorprendentes. Por ejemplo, los smartphones de bajo coste se están volviendo comunes en países que nunca tuvieron sistemas convencionales de telefonía alámbrica, ya que es más fácil configurar infraestructuras para una red inalámbrica, lo que está llevando a un mayor acceso a Internet entre poblaciones que no podían permitirse el lujo de contar con ordenadores.

P. ¿Cuál es tu visión sobre cómo que serán las cosas en diez años en los servicios médicos y en los tratamientos?

R. La tecnología de diagnóstico mejorará radicalmente, con un flujo constante de datos provenientes de sensores en todas las partes del cuerpo. Más personas harán un seguimiento voluntario de su propia información biométrica. Sin embargo, el reto estará en cómo almacenar y examinar los datos sin procesar para obtener beneficios útiles en la salud. Esto se ha convertido en un problema con los datos genéticos, en donde no se puede almacenar y, más importante, analizar los datos creados. Se ha vuelto mucho más fácil recopilar datos que encontrar patrones significativos en los mismos.

Actualmente hay un premio para quien desarrolle un trigrabador médico que se conecte con un dispositivo móvil y pueda “diagnosticar mejor o igual que un consejo de médicos eminentes”. Es posible que dentro de diez años no hayamos podido desarrollar un dispositivo que pueda apuntar a alguien y producir un diagnóstico de salud completa, pero vamos a ver mucho más tecnologías de diagnósticos que las que se utilizan actualmente. Una IA más avanzada, junto con nuevas herramientas de diagnósticos móviles que puedan dar una realimentación instantánea, podría ayudar a pacientes y médicos a tomar mejores decisiones de una manera más rápida.

La revolución de los dispositivos móviles continuará sin duda alguna, en la medida en la que estos se conviertan en una parte más integral de nuestras vidas.

Chia Hwu es miembro de Hwu Consulting y cofundadora de Qubop, escribe habitualmente en el blog de Qubop y en The Subtle Influence.

Sobre el autor de este artículo

Edgar Camelo