Tecnología

Resumen 2015: Las mejores noticias sobre Internet de las Cosas del año

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Recopilamos algunas de las mejores historias en torno al Internet de las Cosas que nos ha dejado este 2015.

Emprendemos la recta final del año y, con ella, comienza ese período de reflexión en el que echar la mirada atrás y hacer balance de lo que ha dado de sí este 2015. Un año muy intenso, tecnológicamente hablando, y en el que muchas de las tendencias que comenzaron a surgir en los últimos ejercicios han despegado definitivamente y se han consolidado como prioridades para los CIO de empresas y organismos públicos de medio mundo.

Es el caso del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), un paradigma que llevaba tiempo prometiendo cambiar la forma en que entendemos la comunicación entre objetos y revolucionar el funcionamiento de nuestras ciudades, transporte o servicios públicos. Sin embargo, ha sido en este 2015 cuando hemos visto brillar con luz propia a este tipo de proyectos, y la tendencia no podría ser más positiva de cara a los próximos años, como indica este reciente estudio de IDC o este otro de Gartner.

El IoT llegó a la Muralla de Ávila

El Internet de las Cosas también demostró este año que podía ser de gran utilidad para monitorizar y ayudar a la conservación de nuestro patrimonio histórico. Es el caso de la Muralla de Ávila, en la que de momento se han instalado 60 sensores en cuatro zonas del recinto y una estación meteorológica para medir parámetros como la temperatura, la humedad, la luminosidad, la radiación solar, la conductividad, el dióxido de carbono, la cantidad de lluvia y/o granizo que cae, su duración, la cantidad y la dirección del viento y la presión barométrica.

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Aspiradoras conectadas con el Internet de las Cosas

Roomba también nos sorprendió en este 2015 al equipar al iRobot al 980 con unos nuevos sensores iAdapt 2.0 y una cámara de baja resolución que le permite realizar un mapeo visual avanzado de su entorno mientras se desplaza, utilizando una tecnología propia llamada iRobot vSLAM. Los sensores conectados, a su vez, funcionan de un modo similar a los de los ratones ópticos, rastreando la distancia y dirección en la que se mueve el dispositivo. El objetivo era que sus movimientos sean menos aleatorios y más sistemáticos que los de sus antecesores, además de permitirle reconocer cuándo ha terminado de limpiar una habitación, pasando a la siguiente sin intervención externa.

IoT para aficionados

ARM e IBM anunciaron este año el lanzamiento de un kit para aficionados que permitirá crear nuestros propios dispositivos conectados al Internet de las Cosas. Viene equipado con el sistema operativo de ARM (Mbed) y conexión con la nube BlueMix de IBM, lo que ayuda en el desarrollo de aplicaciones y servicios.

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Recibió el nombre de “IoT Start Kit – Ethernet Edition”, y está dirigido a usuarios con poca o ninguna experiencia en el desarrollo embebido o web. Permite obtener datos de los sensores y subirlos a la nube de IBM pocos minutos después de abrir la caja, según anunció la página del producto.

Smart cities para animales

Este año también pudimos descubrir la primera ciudad inteligente en la que el Internet de las Cosas no ayuda a los humanos sino a los animales. Concretamente, en la frontera entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Toledo se encuentra el Centro de la Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad (FIEB), una reserva para especies amenazadas que ha decidido apostar por la tecnología como mecanismo para estudiar y ayudar de forma más eficaz a los animales que protegen.

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Este centro impulsó un proyecto conjunto con Telefónica por el que han desarrollado una plataforma (SMARTfieb) que  aplica los últimos avances en Internet de las Cosas (IoT) al campo de la biodiversidad. La plataforma SMARTfieb se ha diseñado con un doble objetivo: controlar las infraestructuras y condiciones de entorno del centro de investigación y permitir la aplicación de las más avanzadas tecnologías para el reconocimiento automático de vídeo para el estudio no invasivo de los animales. De esta manera, FIEB controla centralizadamente las infraestructuras de agua y eléctricas así como la temperatura y humedad de todos las instalaciones con animales.

La preocupación por la seguridad del IoT

Por otro lado, en 2015 las miradas han estado puestas en el lado menos positivo de la expansión del Internet de las Cosas: su securización. Según afirmaron muchos expertos a principios del año, la industria se ha dado prisa en aumentar la inteligencia de los sistemas informáticos sin tener presente un elemento esencial: pensar en cómo hacerlos seguros al mismo tiempo. A esto se añaden las débiles competencias en la estandarización de muchas de las innovaciones tecnológicas por parte de los organismos reguladores.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.