Tecnología

Restaurantes “privados” ¿otra revolución de la economía colaborativa?

plataformas como Airbnb para comer en casa de extraños
Escrito por Lara Olmo

Conociendo la revolución que han supuesto Airbnb o Uber en sus respectivos sectores, el de la restauración ya mira de reojo a las plataformas que permiten comer en casa de anfitriones particulares.

Primero fue la hostelería, después el transporte y ahora empieza a ser la restauración la que empieza a temblar ante los nuevos modelos de economía colaborativa. Y es que, igual que nos hemos acostumbrado a dormir durante unos días en el domicilio de un extraño con Airbnb o a que un particular nos lleve en su coche con Uber, cada vez más gente se apunta a comer en casa de un desconocido.

El concepto no es nuevo y en países como Inglaterra hace tiempo que existen los Supper clubs, cuya filosofía era (y es) precisamente esa, ir a casa de un extraño y que cocine para nosotros pagando cierta cantidad. Una tendencia que se mantuvo más o menos latente en esta y otras regiones, y que el ecosistema emprendedor, y en concreto el tecnológico, está empezando a explotar.

¿De qué hablamos con economía colaborativa?

En el extranjero triunfa EatWith y en España conocemos VizEat. Sea cual sea su nombre, estas plataformas consisten en conectar anfitriones que se ofrecen como chefs con usuarios que buscan un lugar para comer. En algunas de ellas, como la primera, el cocinero no comparte mantel con los “clientes”; en otras como Vizeat, el anfitrión y los invitados se sientan juntos a la mesa, lo que hace la experiencia más social.

El uso de estas plataformas, muchas combinadas con aplicaciones móviles, se está convirtiendo en una alternativa cada vez más frecuente para los turistas, porque les permite descubrir la gastronomía e incluso la cultura de una región o ciudad de forma mucho más directa. Por no hablar de los inconvenientes que se evitan de comer en un restaurante tradicional: colas de espera, ruido, precios elevados, etc.

Los ‘chefs’ que ofrecen sus menús en estas plataformas rara vez son expertos en la materia: muchos de ellos ofrecen platos concretos que son su “especialidad” porque les salen especialmente ricos, y a cambio reciben una compensación económica.

Pero con para gustos los colores, puede haber usuarios que se sienta intimidados por compartir mesa con extraños. Para ello existen alternativas como EatAbout, que ofrece algo similar pero garantizando que el usario que reserve sólo comerá con los acompañantes que elija.

Aunque aún es pronto para equiparar estas plataformas con gigantes como Airbnb o Uber, lo cierto es que el sector de la restauración ya se ha fijado en este nuevo fenómeno. Los dueños de algunos restaurantes creen que su repercusión no será la misma, porque el mercado es diferente y muchos restaurantes ya tienen una clientela fiel.

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Pero no todos piensan igual: en París por ejemplo el sindicato nacional francés de hostelería ya ha hecho un llamamiento al gobierno de este país para que tome medidas contra lo que consideran “restaurantes clandestinos”. Y es que allí saben bien lo que una plataforma colaborativa es capaz de lograr: en apenas 3 años, y sólo en París, Airbnb ha triplicado su presencia y ya tiene 50.000 pisos anunciados en su página web.

El tiempo dirá qué repercusión acaban teniendo estas plataformas, aunque es cierto que al tratarse de algo más íntimo, como es comer, sus usuarios son gente de mente abiertas, más sociable y con ganas de vivir nuevas experiencias. Y quizá sean menos numerosos.

Vía | EatWith

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.

  • Juan Rocha

    Excelente idea, ojalá nunca aparezca un izquierdista dándole carácter político, seguro terminan diciendo que Marx invento este modelo.