Tecnología

Razones para creer que Apple se hundirá sin Steve Jobs – otra vez

Ante la recaída del cáncer de próstata que ha mantenido a Steve Jobs fuera de la dirección de la compañía más innovadora de todos los tiempos, un sector tan importante recuerda una ecuación ineludible, Apple = Steve  Jobs. Ante este hecho solo podemos hacernos una pregunta, ¿seguirán la misma línea de innovación de los últimos años?

Existen dos versiones ante el tópico de Apple sin Jobs. Una postura es optimista, Apple está comprometida con profesionales de primer nivel mundial, por lo que se considera que conseguirá cosechar éxitos en el futuro. Además se cree que Apple sigue teniendo un set de productos en la recámara y servicios para los próximos 5 años mínimo.

La otra versión no es tan optimista. Cierto sector cree que Apple nunca volverá a ser la misma. La idea circula sobre la ecuación Apple = Steve Jobs mencionada anteriormente. ‘Sin un líder que guíe el barco no habrá visión’, atestiguan algunos.

Gracias a Jobs, Apple es una de las compañías más innovadoras de la historia de la informática.  Él aúna la fórmula de visión de consumidor y hombre de negocios. Creativo y visionario, Jobs fuerza a sus empleados a cotas de gran altura con el fin de remover industrias. Una especie de Da Vinci y tirano en una sola persona.

La primera gran decisión de Jobs

Mientras que todo puede pasar de cara al futuro, tenemos constancia de en qué situación se encontraba Apple sin Jobs. Retrocedamos a 1983. Jobs convirtió Apple en unos pocos años; de una compañía de oficina de sótano en una multimillonaria compañía.

Para conseguir este propósito decidió que debía traer a alguien de una importante corporación para hacerse con el control del marketing global. Se escogió por aquel entonces a John Sculley, el director de PepsiCo. Éste ejemplificaba el valor de un gran olfato. Jobs le comentó una vez, “¿Quieres vender agua de azúcar para el resto de tu vida o cambiar el mundo?” Tras su incorporación, Sculley fue inmediatamente consciente del descontrol en que se encontraba la compañía por aquel entonces. Un ejemplo se encuentra en su primer encuentro con Jobs, según cuenta Sculley había gente interrumpiendo e insultándose, “como si fueran niños intercambiando cromos de baseball”.

Su ausencia: 1985-1997

Pasados uno años Sculley consiguió hacerse con el mando de la compañía en contra de los propósitos de Jobs. Sintiéndose apartado, Jobs abandonó Apple en septiembre de 1985. Tras su marcha Sculley ordenó despedir a 1.200 trabajadores. Apple no volvería a ser la misma hasta 1997, cuando Jobs volvió a Apple.

Durante la ausencia de Jobs, Apple casi termina en bancarrota. La línea de stocks se había derrumbado. No había estragia de negocio. Como Jobs dijo en una entrevista concedida a Rolling Stone en 1994, “Microsoft fue capaz de copiar el Mac. Invirtieron en ello miles y miles de dólares en R&D, pero poco rentabilizaron. No han llegado a producir innovación desde la concepción del Mac original”.

Miles de milliones de dólares gastados bajo la batuta de Sculley. Apple intentó crear una nueva línea innovadora de negocio con sistemas operativos bajo la denominación de código “rosa”, pero a causa de las fugas de memoria y problemas con los procesadores el proyecto fracasó.

En 1993, el proyecto lanzado por Sculley terminó costando a la compañía cientos de millones de dólares, Apple estaba comenzando a cuestionar seriamente la capacidad de Sculley para dirigir la compañía. No ayudó una demanda que se interpuso durante su mandato en contra de Microsoft por la propiedad de un sistema operativo y que duró seis años. El entonces presidente admitió que estaba cansado y estaba pensando en salir de Apple. En junio de ese año, la junta retiró a Sculley del poder, y se colocó a Michael Spindler como consejero delegado.

De innovador a comprador

A finales de 1996, Apple estaba en desorden, sin poder recuperarse de sus errores del pasado. Ya había utilizado a tres directores en solo un tercio de década. Mac fue perdiendo relevancia y necesitaba desesperadamente un nuevo sistema operativo. Microsoft había copado la mayoría de los mercados del mundo. A mitad de los 90’ Windows se encontraba en una situación de gran ventaja.

El sistema operativo Mac Classic con multitarea quedaba desaprovechado, al igual que el Mac OS clásico, el código había quedado desfasado. Mac estaba simplemente congelado en el tiempo.

Apple falló en su intento por crear un nuevo sistema operativo, por lo que decidió intentar comprar uno nuevo, pero ¿cuál? No había en aquellos tiempos muchas opciones en el mercado.

¿Es necesario que esté Jobs?

Cuando Jobs salió de Apple, no sólo se marchó para fundar Pixar, que produjo Toy Story en 1995, sino que fundó una nueva empresa de informática llamada NeXT, Inc. Fue en ese momento cuando él creó lo que muchos creyeron que sería el sistema operativo más avanzado del mundo: NeXTSTEP. Podía realizar varias tareas simultáneamente apoyándose en varios procesadores, y contó con el apoyo de excelentes gráficos.

Con Apple a su merced, tuvo la oportunidad de hacer algo de lo que él había creado en NeXT anteriormente y, sobre todo, redimirse. Parecía centrado especialmente en esta segunda opción. En una entrevista dijo sobre Sculley: “¿Qué puedo decir? contraté a la persona equivocada. Destruyó todo lo que creé en diez años, empezando por mí”.

En 1997  Jobs decidió vender NeXT y todos sus activos. Volvió para hacerse cargo de la Apple, esta vez desde una óptica integral. El consumo comenzó a generalizarse, gracias al lanzamiento de una nueva línea de productos y la racionalización de su comercialización. En los próximos doce años Jobs unificará una tecnología visionaria sin parangón.

El resto es historia contemporánea: iBook, iMac, Mac OS X, iTunes, iPod, iPhone, MacBook Air, iPhone, iPad.

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