A pesar de que los fabricantes de ordenadores ofrecen configuraciones muy variadas, probablemente éstas nunca acabarán de ajustarse totalmente tus necesidades y, o bien acabarás con un ordenador que no ofrece la potencia que necesitas en tu ordenador, o bien pagarás demasiado por unas prestaciones que nunca utilizarás.

Una de las mejores opciones es elegir los componentes y montarlos tú mismo, o utilizar los servicios de montaje que algunas tiendas de componentes ofrecen.

La elección de la configuración adecuada para un ordenador puede parecer algo muy complicado, pero en realidad no lo es tanto.

Bastará con conocer algunas características básicas de los componentes que lo forman para evitar incompatibilidades entre ellos y tener en cuenta algunos factores tan básicos como que el tamaño de los componentes sea el adecuado o que todos sean compatibles con la plataforma elegida.

¿Qué tipo de ordenador necesitas?

Antes de lanzarse de cabeza a elegir los componentes para tu PC, conviene tomarse un cierto tiempo para pensar, de forma realista y sincera, el uso que va a tener el ordenador, ya que la elección de los componentes que lo formarán dependerá en gran medida de ello.

Es muy habitual empezar a plantearse el cambio de ordenador pensando en un ordenador sencillo del tipo “para navegar y poco más”, y al cabo de poco tiempo querer jugar en ese mismo ordenador a los últimos videojuegos del mercado con la máxima calidad. Este es el error más común y el que más frustración causa entre los usuarios.

Por ese motivo será muy importante determinar cuánta potencia necesitas en tu ordenador, antes de iniciar la selección de los componentes para tu ordenador.

Al fin y al cabo, no necesita la misma potencia un ordenador que está destinado a ejecutar videojuegos, que uno destinado a una oficina.

Esta estimación de la potencia que necesitas en tu ordenador debe ser realista y tomar como referencia el uso más exigente que se le vaya a dar al ordenador.

Por ejemplo, si quieres un ordenador para “todo un poco” que se va a utilizar para navegar, trabajos de ofimática y algunos juegos, lo ideal será acercarse a las exigencias de un ordenador para juegos, que será el uso que mayores recursos técnicos necesite. Si por el contrario quieres una configuración de un ordenador para una oficina que solo realizará tareas de ofimática, tomar como referencia una configuración para juegos solo encarecerá la factura final de unos componentes que nunca llegarán a utilizar todo su potencial.

Otra práctica recomendada antes de elegir los componentes ideales para tu ordenador es hacer un presupuesto realista del dinero que quieres invertir en el nuevo ordenador y ajustar al máximo su configuración a ese presupuesto. De lo contrario, probablemente acabarás duplicando la inversión que inicialmente pensabas hacer en tu nuevo PC ya que a la hora de seleccionar los componentes siempre encontrarás que “por un poco más” tienes un componente más potente.

No tendrá la misma configuración un PC para ofimática que un PC para videojuegos

Para tratar de ayudarte en la elección de la configuración para tu PC, vamos a intentar mostrarte las características básicas generales que deberá cumplir un ordenador para realizar una determinada tarea.

Ordenador para ofimática

Si el ordenador va a estar destinado a un uso meramente ofimático, no serán necesarios demasiados recursos.

Por ejemplo, para este tipo de configuraciones son ideales los procesadores de AMD para la plataforma FM2 que, además de ofrecer un buen precio, integran el chip gráfico evitando así tener que añadir una tarjeta gráfica adicional a la cual no se le sacará ningún rendimiento.

Además, para este tipo de configuraciones no necesitarás más de 4 GB de memoria RAM, ya que los programas de ofimática no consumen mucha memoria.

Algo que probablemente sí debas tener en cuenta en este tipo de ordenadores para ofimática es su tamaño, ya que probablemente necesites optimizar el espacio que ocupa en el siempre limitado espacio de trabajo.

También es importante tener en cuenta el consumo eléctrico de estos ordenadores, ya que deberán estar toda la jornada en funcionamiento.

Otro aspecto que también tendrás que considerar es el nivel de ruido que producen sus sistemas de refrigeración. Pasar toda una jornada junto a un ordenador ruidoso puede aumentar la fatiga auditiva afectando negativamente en el confort de quien debe permanecer junto al equipo todo el día.

Si el ordenador va a estar destinado a un uso meramente ofimático, no serán necesarios demasiados recursos

Ordenador multimedia o de uso general

Si el ordenador va a usarse para un uso general doméstico o multimedia, que seguramente será el más habitual y que abarca las tareas comunes de navegación, ofimática, reproducción de audio y vídeo y videojuegos esporádicos con poca exigencia gráfica, el equipo deberá tener una potencia media.

Para este tipo de equipos el abanico de posibilidades crece considerablemente, ya que se pueden elegir tanto las opciones disponibles en el catálogo de procesadores de AMD, con las series de procesadores A8 y A10, los procesadores de AMD para la plataforma AM3 o los procesadores de las series Core i3 y Core i5 de Intel.

Dependiendo del tipo de procesador elegido y del peso que vayan a tener los videojuegos en el uso del ordenador, puedes añadirle una tarjeta gráfica de gama media para reforzar su rendimiento gráfico. Además, tendrás que añadir entre 4 y 8 GB de memoria RAM y una buena capacidad de capacidad de almacenamiento para no tener problemas al guardar todos tus datos.

Al igual que sucedía con los ordenadores para oficinas, también deberás tener en cuenta la optimización de su tamaño y el nivel sonoro en este tipo de configuraciones ya que, si vas a utilizar el ordenador como centro multimedia, puede suponer una molestia mientras ves una película o escuchas música.

Ordenador para videojuegos

La configuración de un ordenador para videojuegos es quizás una de las configuraciones más exigentes y caras.

El alto nivel de exigencia que requieren los videojuegos actuales obliga a disponer de procesadores y tarjetas gráficas potentes si quieres ejecutar tus videojuegos con la máxima calidad.

En la actualidad, y siendo realistas, los modelos más potentes de la familia de procesadores Core i5 y los Core i7 de Intel monopolizan este sector por el gran rendimiento que ofrecen.

Estos procesadores deben ir acompañados de entre 8 y 16 GB de memoria RAM con una frecuencia de trabajo elevada y de, al menos, un disco duro SSD para poder dar soporte a un chip gráfico de gama alta que sea capaz de procesar con soltura los complejos gráficos de los videojuegos de última generación y mostrarlos en los monitores con resoluciones de hasta 4K actuales.

Toda esta potencia genera una enorme cantidad de calor, uno de los principales enemigos de los componentes electrónicos, por lo resultará vital dotar a tu PC de algunos componentes de refrigeración adicionales que permitan gestionar y reducir de forma eficaz ese calor, para alargar al máximo la vida útil de los componentes de tu PC.

Los ordenadores para juegos son probablemente los que más potencia necesiten

Estación de trabajo o diseño

Existe otro apartado que, si bien podrían considerarse dentro de la categoría de los ordenadores destinados al trabajo profesional, debemos hacer una matización específica para aquellos equipos que se destinarán a tareas de diseño, edición de vídeo, fotografía o renderización 3D.

La configuración de estos equipos es muy similar a los destinados a ejecutar videojuegos, ya que deben contar con procesadores muy potentes capaces de hacer frente a los complejos cálculos que realizan los programas que utilizarán, grandes cantidades de memoria RAM (tal vez 32 GB o más) y la combinación de un disco SSD para conseguir fluidez de respuesta al utilizar los programas y un disco duro magnético para contar con gran cantidad de almacenamiento para guardar los proyectos que se generan.

La mayor diferencia de estos ordenadores con respecto a las configuraciones para videojuegos reside en su tarjeta gráfica. Para este tipo de equipos se utilizan chips gráficos específicos para el renderizado gráfico, como por ejemplo los que se integran en la gama Quadro de Nvidia.

De cualquier forma, para configurar estos equipos será necesario tener en cuenta los recursos que necesitan los programas que se utilizarán.

Los equipos destinados al diseño 3D o a la edición de vídeo pueden necesitar componentes específicos

Teniendo siempre en cuenta estas sencillas recomendaciones a la hora de seleccionar los componentes de tu PC, seguro que consigues ensamblar un ordenador con la potencia que necesitas.

Artículo original | ComputerHoy.com

Sobre el autor de este artículo

Rubén Andrés

Bajo la premisa de que nadie nace sabiéndolo todo, ni todo el mundo es un experto en tecnología, intento que lo que escribo sea comprensible para todo el mundo, independientemente de sus conocimientos técnicos. Si la tecnología te supone más un problema que una ayuda, es que todavía no te la han explicado de la forma adecuada.