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¿Qué hará Google cuando se agote el negocio de la publicidad online?

Escrito por Lara Olmo

La publicidad online es la gallina de los huevos de oro de Google, pero ¿y se se agota? Mientras los usuarios cada vez huyen más de los anuncios y Facebook le come terreno, el gigante tecnológico no termina de dominar ninguna de las otras divisiones en las que opera.

Aunque en la mente de muchos su servicio fundamental siga siendo el de motor de búsqueda, hablar hoy de Google (o de Alphabet) es hacerlo en realidad de un conglomerado cuyo abanico de servicios y productos es interminable: plataforma de publicidad, dispositivos móviles, coches autónomos, inteligencia artificial y un largo etcétera que no termina de engrosar, gracias a la importante inversión que hace en I+D.

A juzgar por los resultados económicos del primer trimestre que acaba de presentar, se prevé que 2017 será un año de récord para Google: sus ingresos han aumentado un 22% con respecto al mismo período del año anterior, superando los 24.000 millones de dólares.

El duopolio publicitado de Google y Facebook en cifras

Con semejantes números, a nadie se le ocurriría cuestionar un porvenir exitoso para la compañía. Sin embargo, no se puede escapar un detalle: de todos el portafolio de servicios, el de la publicidad sigue siendo el fundamental y además con mucha diferencia. Más del 90% de los ingresos de Google procede de esa división.

Esto significa que las demás, de momento, no son rentables. Lo que está levantando las sospechas de algunos, porque la competencia de Google, encabezada por Facebook, Amazon y Apple, no deja de invertir en tecnologías similares, y en algunos casos con mayor éxito.

Publicidad online: una gallina de los huevos de oro que empieza a colapsar

Es más, la red social de Zuckerberg, el otro gran monstruo de la publicidad online, no tiene nada que envidiarle a Google: en la categoría de anuncios display, de la que es el rey, Facebook prevé ingresar este año (sólo en Estados Unidos) más de 16.000 millones de dólares (un 32,1% más que el año anterior), quedándose con un 39% del mercado, superando a Google, Yahoo y Twitter.

Además de un poderoso competidor, no hay que olvidar que el negocio de la publicidad online lleva tiempo desgastándose. Los adbloquers y demás sistemas anti-anuncios cada vez están más extendidos, y el usuario cada vez tolera menos cualquier tipo de impacto o performance, por atractivos que sean.

YouTube es una de las plataformas de Google que más está padeciendo esta tendencia anti-anuncios. En varios informes de este año se refleja que muchos anunciantes están empezando a abandonarla, dada la escasa eficacia de sus impactos: al margen de los usuarios con adbloquers, el resto básicamente se ha vuelto inmune. El anuncio salta pero no lo ven.

Ello explica que sólo un 0,06% de los espectadores hagan clic sobre ellos, y que cerca del 50% de las veces sea accidentalmente.

Apple por su parte ya tomó hace tiempo una medida que atacaba directamente al negocio publicitario de Google, cuando en 2015 incorporó una funcionalidad en sus dispositivos móviles (iPhone y iPad) para que los usuarios bloquearan los anuncios. Teniendo en cuenta que de ello procedía el 75% de los ingresos publicitarios de Google, el varapalo fue muy duro.

En definitiva, un panorama que sirve de argumento para que algunos se atrevan a pronosticar un escenario bastante sombrío para la sostenibilidad de la publicidad online de Google, y se pregunten si el gigante tecnológico no necesita pivotar a otra división y apostar por ella con más fuerza, para tratar de dominarla.

¿Qué esta haciendo Google para remediarlo?

Pues no mucho. Hace poco la compañía anunció que suprimirá de Youtube los anuncios de 30 segundos que aparecen al comienzo de sus vídeos y que era imposible saltar, para mejorar la experiencia de usuario.

Además a principios de 2017 lanzaron su propia plataforma de adbloquing para instalar en Chrome, en una clara maniobra por aparentar que no quieren publicidad molesta en su navegador. Pero tras probar una navegación libre de publicidad, no ha sido fácil convencer al usuario para que permita ciertos anuncios, así que la medida ha servido de poco.

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.