Tecnología

Qué es un centro de datos Tier IV y cuáles hay en España

Centro de datos Tier IV

Arrojamos algo de luz sobre los distintos tipos de centros de datos que existen, los requisitos de cada nivel y cuáles son los mejores CPD de España.

Los centros de datos son los responsables de almacenar, procesar y trasladar la información que maneja una empresa en su día a día para ofrecer determinados servicios digitales a sus clientes, ya sean otras compañías o particulares.

Sin embargo, no todos los ‘data center’ son iguales, ya que cada uno es diferente del anterior, pero sí que existen algunas normas y criterios comunes que se aplican a todos ellos. Así pues, muchas veces se oyen y leen los términos de Tier, los cuales son desconocidos para muchos usuarios de a pie. Vamos a tratar de arrojar algo de luz sobre lo que significa esta denominación.

¿Qué son los Tier de un centro de datos?

A la hora de analizar los distintos centros de datos que existen en el mundo, la industria tecnológica ha clasificado en cuatro niveles distintos: Tier I, Tier II, Tier III y Tier IV, de menor a mayor calidad del servicio.

En ese sentido, los centros de datos más básicos (Tier I) tan sólo han de garantizar el 99,671% de disponibilidad del servicio, pudiéndose interrumpir por cualquier actividad planeada o no. Asimismo, no es obligatorio contar con sistemas redundantes de electricidad o refrigeración.

A su vez, los centros de datos Tier II no pueden interrumpirse con la misma facilidad que los anteriormente descritos, aumentando de este modo la disponibilidad que deben ofrecer, en torno al 99,741%. En estos casos ya se han de incluir sistemas redundantes, suelos elevados y generadores auxiliares de energía.

Subiendo un nivel más, los ‘data center’ Tier III no pueden ver afectado su servicio por eventos no planeados (es decir, que no se deban a paradas por mantenimiento), por lo que deben estar conectados a distintas redes eléctricas y contar con diversos sistemas de refrigeración, así como tener toda su información redundada en otros servidores para poder realizar tareas rutinarias de mantenimiento sin tener que interrumpir la actividad.

¿Qué necesita un CPD para ser considerado Tier IV?

Ante esta situación, cabe preguntarse qué es necesario para que un centro de datos sea considerado Tier IV. En ese sentido, su principal diferencia con los CPD de niveles inferiores es su disponibilidad, esto es, el tiempo en que las comunicaciones, alimentación o almacenamiento están completamente operativos al cabo de un año. En el caso de los ‘data center’ Tier IV debe ser del 99,995%, lo que significa que como máximo, el centro puede dejar de funcionar durante 26 minutos cada año, muy por encima de la disponibilidad del 99,98 que se le exige a un Tier III (95 minutos admitidos de caída de servicio cada 365 días).

Para asegurar esta máxima disponibilidad, el centro de datos que quiera convertirse en un Tier IV debe contar con una alta redundancia en todos los sentidos. Ello implica que haya servicios de apoyo para todos los estadios del proceso, desde sistemas de suministro eléctrico alternativos, redes de fibra complementarias y que se conectan a centrales distintas.

Por supuesto, sin olvidar el sistema de refrigeración de alta eficiencia que debe mantener a la temperatura adecuada a todos los equipos del centro de datos. En ese sentido, todos los ‘data center’ de esta categoría han de contar con tecnologías de enfriamiento de las salas de servidores que aprovechen las condiciones atmosféricas del exterior para la propia refrigeración del CPD (usando el frío para mantener la temperatura de los equipos y el calor que éstos desprenden para alimentar la calefacción del edificio y las oficinas).

¿Qué centros de datos Tier IV hay en España?

El grupo BBVA fue la primera empresa que desarrolló un centro de datos clasificado como Tier IV en nuestro país -cuarto en el mundo-, concretamente en 2012 dentro de sus instalaciones de Tres Cantos (Madrid). Este CPD triplicaba la densidad de servidores de sus anteriores centros, con más de 1.525 metros cuadrados ocupados por la sala de equipos. Este centro de datos asegura dos niveles de redundancia para aportar la máxima disponibilidad de su servicio, prestado tanto en España como a Latinoamérica, donde el BBVA cuenta con otro CPD en México.

Si el del BBVA fue el primero, el de Telefónica fue el más grande. Situado en Alcalá de Henares, en 2013 la ‘telco’ española inauguró un CPD de más de 65.000 metros cuadrados, el equivalente a ocho campos de fútbol. En estas instalaciones, Telefónica aunó todas sus infraestructuras digitales y tecnológicas, tanto para clientes particulares como corporativos, así como sus servicios cloud, en toda Europa. Construido de forma modular, como comentamos anteriormente, el centro puede aumentar su potencia en cualquier momento sin comprometer su disponibilidad, superior al 99,995% anual, la mayor tolerancia a fallos registrada en el mercado.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.