Tecnología

¿Pueden los asistentes virtuales ser considerados testigos de un asesinato?

Un asesinato en Estados Unidos reabre la posibilidad de que los asistentes virtuales -como Amazon Echo- puedan servir para grabar el audio de los crímenes que sucedan en el hogar.

En noviembre de 2015, Victor Collins -un exoficial de policía en Georgia (Estados Unidos)- fue encontrado muerto en una bañera de hidromasaje en el patio trasero de una casa en Bentonville (Arkansas), propiedad de su amigo James Andrew Bates. Según la versión de Bates, quien encontró el cadáver a las 9:30 de la mañana, se trató de un ahogamiento accidental mientras él se había ido a la cama.

Sin embargo, los investigadores de la policía determinaron que la muerte de Collins no era tan casual como pudiera parecer. La sangre teñida de rojo y las numerosas lesiones en el párpado, nariz y labios hacían indicar que algo terrible había sucedido. Tal y como demostró la autopsia, su triste desenlace se produjo tras una pelea en la que acabó siendo estrangulado y sujetado bajo el agua. Además, varias manchas de sangre en los alrededores de la bañera indicaban que se había usado una manguera para limpiar el patio. ¿El único sospechoso? James Andrew Bates, quien fue formalmente acusado del asesinato en febrero de este año.

Ni se trata de una inocentada ni en TICbeat hemos decidido pasarnos a la crónica negra. La clave por la que este caso es relevante para la industria tecnológica tiene, también, nombre y apellido: Amazon EchoY es que, a falta de testigos humanos, las autoridades han pedido a la firma de Jeff Bezos poder obtener las últimas grabaciones registradas por este asistente virtual, encendido (y poniendo música) en el momento del asesinato junto al jacuzzi.

Solicitud judicial a Amazon para proporcionar todos los registros de Echo esa noche

Recordemos que Amazon Echo es un ‘gadget’ doméstico conectado a un servicio en la nube que hace las funciones de un asistente virtual para el hogar, contestando preguntas y realizando sencillas tareas (como poner música, crear listas de tareas o reproducir las principales noticias del día) cuando un usuario llama al servicio por el nombre de ‘Alexa’. Para ello, el sistema se encuentra en todo momento en un estado de escucha pasiva, a la espera de oír esta palabra clave para ponerse a trabajar, almacenando de forma temporal todas las grabaciones.

En teoría, todos esos audios se eliminan de forma casi inmediata en cuanto el servicio cloud (que es el que ejecuta directamente el reconocimiento de voz) determina que no debe actuar. Sin embargo, existe la posibilidad de que algún fragmento de audio haya sido retenido en los servidores de Amazon por alguna cuestión (como controles de calidad aleatorios). Y lo más importante: el propio Echo suele guardar datos de audio de forma local, con lo que también se pueden recuperar las grabaciones en el propio dispositivo, siempre y cuando estos archivos no hayan sido ‘pisados’ posteriormente.

Amazon, eso sí, no concreta públicamente cuánto tiempo y de qué manera almacena Echo las grabaciones de audio, tal y como recoge el portal Ars Technica. Pese a todo, y albergando todavía alguna esperanza, el Departamento de Policía de Bentonville solicitó una orden de registro para obtener los registros de Amazon para escuchar cualquier audio que Echo pudiera haber escuchado esa noche. Hasta tres peticiones judiciales (diciembre de 2015, enero de 2016 y 28 de junio de 2016) se han emitido en esta línea, ante las que Amazon tan sólo proporcionó parte de la información requerida el pasado mes de febrero.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.