Tecnología

Little Printer, la impresora de las redes sociales, llega al mercado

Little Printer es una impresora muy pequeña, podríamos decir que de bolsillo, con un aspecto muy amigable y divertido y que realmente no sirve para lo mismo que las impresoras tradicionales. El dispositivo permite imprimir una pequeña tira de papel, similar por ejemplo al ticket de un supermercado, en la que se incluye una cantidad de información muy limitada: únicamente actividad en redes sociales, unos cuantos titulares de los medios asociados (The Guardian, por el momento) y algunos otros datos (como por ejemplo los registros de las últimas carreras que ha cronometrado el usuario con un dispositivo de Nike, otra de las firmas asociadas).

La impresora se conecta a la nube empleando la red WiFi del usuario, que tiene que dar todas las órdenes de impresión desde una app previamente instalada en su smartphone (qué quiere imprimir de todos los datos posibles o qué nuevas cosas quiere incluir en su ‘recibo’). Cuando quiera esos datos sólo tendrá que pulsar el botón negro de la parte superior de Little Printer: su extracto aparecerá ante sus ojos.

El producto, como ya explicaban cuando lo presentaron sus creadores, no esperaba ser realmente útil, en el sentido de utilidad que puede tener una impresora, sino simplemente cercano y bonito, “un miembro más de la familia”. Pero ¿podría tener éxito un terminal que no vale para nada más que para extraer pequeñas listas sobre nuestra vida y la de nuestros contactos más cercanos?

Los medios de comunicación se volvieron locos con Little Printer (la anunciaron a finales del año pasado) y muchos se declararon fans. La firma fabricante, Berg, recibió 60.000 inscripciones en su alerta de novedades del producto que ahora, por fin, llega como tal. La compañía ha abierto el plazo de reserva de una Little Printer, que llegará definitivamente al mercado dentro de dos meses.

La primera edición tendrá un número limitado, para poder ajustar la producción, algo que no sucederá con las siguientes. El dispositivo cuesta 199 libras esterlinas, algo más de 252 euros.

Sobre el autor de este artículo

Raquel C. Pico