Tecnología

Principales formatos de archivo para ‘ebooks’

ebook
Escrito por Marcos Merino

PDF, ePub, AZW, FB2, CBR… el mundo de los ebooks es una gran sopa de letras. Te damos unas pistas de sus diferencias.

PDF, ePub, AZW, FB2, CBR… el mundo de los ebooks es una gran sopa de letras. Te damos unas pistas de sus diferencias.

AZW

Este es el formato propiedad de Amazon, que usa en su mundialmente famoso e-reader Kindle. Las versiones antiguas (KF7) del formato se basaban en el Mobi de Mobipocket, pero las más modernas (KF8, tras el lanzamiento del Kindle Fire) se basan en en el ePUB3. En ambos casos, los archivos con DRM sólo pueden obtenerse del propio Amazon (que no ha cedido su sistema de protección a terceras compañías). Esta profunda vinculación con Kindle/Amazon es lo mejor (por su constante evolución, al ritmo de la tecnología Kindle) y lo peor (por sus limitaciomes de uso: no es compatible, en principio, con otros dispositivos) del mismo.

Lo de “en principio” lo decimos porque Amazon lanzó una aplicación, disponible para iOS, Android y Windows que permite leer los libros de nuestra cuenta Kindle en esos dispositivos. Además, Calibre (la navaja suiza de los lectores y conversores de ebooks) también es capaz de procesar este formato.

MOBI

Diseñado por Mobipocket (adquirida más tarde por Amazon) sobre la base del estándar PalmDOC, basado a su vez en XHTML. Sigue siendo bastante popular, aunque Amazon anunció hace ya tres años a los editores de libros que dejaba de darle soporte.

EPUB

De “Electronic PUBlication”. Definitivamente, el formato más extendido de ebook. Basado en un estándar abierto como es XML y diseñado por el International Publishing Forum específicamente para la lectura digital, es desde 2013 el formato estándar de la Asociación Internacional de Editores. Posiblemente dominaría el mercado si no fuera por la negativa de Amazon a usarlo en sus lectores.

En su estructura se marca el contenido, pero no se delimita su formato en pantalla, que se adapta a las dimensiones de las diferentes pantallas. Es el formato que mejor soporte ofrece para lenguas no-occidentales, y para la lectura por parte de discapacitados. Desde la versión ePub3 admite imágenes, sonidos, vídeos e incluso gráficos vectoriales.

FB2

Su nombre proviene de Fiction Book. Como el ePub, es un formato abierto basado en XML y muy difundido. Al contrario que éste, no admite ni sonido, ni vídeo ni DRM. Especialmente popular en Rusia, donde fue desarrollado originalmente.

CBR/CBZ

Más que un formato de archivo, podríamos definirlo como “empaquetamiento” de los mismos: son archivos RAR (los *.cbr) o ZIP (los *.cbz) que comprimen una serie de imágenes ordenadas de forma alfabética (00.jpg, 01.jpg, etc) para mostrarlas de forma secuencial. Es el formato más habitual para los cómics digitales. Su creación fue una iniciativa de los desarrolladores del software de lectura CDisplay.

La ventaja principal de este formato en que cualquier persona puede crear cómics de forma sencilla y, además, como se trata de imágenes comprimidas, se puede actualizar de forma rápidmente. Lo malo es que al usar imágenes no es posible hacer uso de funciones como la edición o búsqueda de texto, ni adaptar el contenido al tamaño de los lectores.

LIT

Propiedad de Microsoft, basado en el formato de la “Ayuda” de los programas de Windows (el CHM). Fue muy popular en la época de los PocketPCs, pero actualmente está en decadencia.

PDF

Hoy en día un estándar abierto, tras haber sido propiedad de Adobe, que lo creó como sustituto del formato PostScript. Posiblemente el más difundido (Internet está lleno de PDF), pero también con el grave handicap de que fue diseñado específicamente para mantener las proporciones con que fue creado, lo que dificulta enormemente adaptarlo correctamente a las pantallas de los e-readers.

[Imagen extraída de la Wikipedia]

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.