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¿Por qué las mujeres compran menos smartphones que los hombres?

smartphone seguridad

En nuestro día a día vemos numerosos aspectos donde se sigue percibiendo la brecha entre hombres y mujeres: desde los sueldos que perciben ambos sexos hasta los puestos de responsabilidad que ocupan, pasando por los roles domésticos de ambos, el respeto mutuo o la violencia de género.

Existe un detalle, casi minúsculo, pero curioso: las mujeres tienen menos smartphones que los hombres, en todos los rincones del mundo.

No lo decimos nosotros, sino un estudio de Pew Research Center, con datos concernientes a 2015. De hecho, y tal y como se muestra en la gráfica inferior, en prácticamente todos los países del mundo se replica esta desigualdad o barrera de género en la adopción de los teléfonos móviles. Una diferencia que es especialmente acusada en lugares como la India (más del 20% de los hombre de aquel país tiene un smartphone, por apenas el 15% de mujeres), Pakistán (rondando el 20% en el caso de los hombres y muy lejos del 10% si hablamos de mujeres), Kenya (más del 30% contra un poco más del 20% de mujeres que poseen un terminal móvil) o Nigeria, con porcentajes similares.

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En México, un país donde el 45% de los hombres dispone de un smartphone, esta clase de dispositivos no están al alcance de cualquier mujer, ya que menos de tres de cada diez féminas declara contar con un teléfono. Otro país en vías de desarrollo, Rusia, también constata esta tendencia, aunque más reducida: menos de diez puntos porcentuales de diferencia entre ambos géneros.

Pero si creen que esta relación de desigualdad por género sólo se da en países de África, Latinoamérica o en vías de desarrollo… están más que equivocados: la brecha de los sexos es una realidad igualmente preocupante en los principales países de la Unión Europea. Así pues, España cuenta con una penetración de smartphones que ronda entre el 70% y el 80% en el caso de hombres, pero se reduce este porcentaje en casi 10 puntos si tratamos sólo a mujeres; cifras casi calcadas a las de Canadá. Reino Unido presenta, a su vez, una menor diferencia entre ambos sexos, con un 5% de margen entre hombres y mujeres (siempre a favor de los varones), mientras que Francia acusa una relación del 52-45% en este aspecto; en la misma línea que Alemania.

Todas estas cifras coinciden con otro informe presentado hace un par de años por la GSMA (organizadora del Mobile World Congress en Barcelona), en el que se destacaba que la brecha de género en la propiedad y uso de smartphones afectaba a hasta 200 millones de mujeres en todo el mundo, con especial incidencia en las mujeres en el sur de Asia, quienes tienen un 38% menos probabilidades de poseer un teléfono que los hombres.

Las razones

Es complicado encontrar las causas de esta brecha tan notoria entre hombres y mujeres a la hora de acceder a algo tan sencillo e imprescindible en nuestras vidas como un smartphone. Y si bien podemos establecer algunas razones bastante claras en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, vislumbrar el origen del problema en lugares como España no es tan fácil. Algunas de las razones a las que aluden la mayoría de los expertos son:

  • Normas sociales: En muchos países, especialmente en aquellos de mayoría musulmana, las normas sociales pueden alejar a las mujeres de las nuevas tecnologías y los dispositivos móviles, debido a las estrictas políticas machistas y heteropatriarcales que se producen en países como Siria o Iraq, donde es el hombre el que dispone quién puede comunicarse, con quién y qué puede decir.
  • Disparidad de renta: En otras muchas culturas, el problema no radica tanto en una conducta machista explícita, sino en aspectos más implícitos del tejido socioeconómico: los bajos sueldos que perciben las mujeres en lugares como la India respecto a sus colegas hombres les impiden la compra y mantenimiento de un teléfono móvil en las mismas condiciones que los varones. Asimismo, en el caso de familias con una única vía de ingresos, ésta suele proceder del hombre, con lo que es éste el que figura como propietario del teléfono familiar.
  • Barrera generacional: Uno podría preguntarse qué ocurre entonces con los países desarrollados, donde ni la cultura ni la barrera económica son causas plausibles de esta barrera de sexos en la adopción de teléfonos móviles. En este punto los expertos consideran que la barrera generacional es el principal factor a tener en cuenta: las mujeres de mayor edad (de 70 años en adelante) no han adoptado de forma masiva este tipo de dispositivos, mientras que sus homólogos varones sí lo han hecho a trompicones. Dicho de otro modo: conforme vaya uniformizándose la sociedad digital con el conjunto de la población, la brecha de género debería ir reduciéndose hasta desaparecer… o al menos eso marca la teoría.
  • Acceso a la educación: Ligado con el anterior aspecto, el uso de un teléfono móvil requiere una cierta alfabetización digital… y no digital: en países donde aprender a leer y escribir puede ser todo un lujo, este privilegio suele estar reservado a los hijos varones, no a las chicas. Un reto a superar que genera a su vez una espiral muy perniciosa para las mujeres, ya que al no poder introducirse en la economía digital también condenan numerosas potenciales salidas profesionales que les saque de la situación de pobreza en que viven.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.