Tecnología

¿Por qué Estados Unidos sigue usando disquetes en su fuerza militar y nuclear?

Disquetes aún en funcionamiento en Estados Unidos

Varias de las principales agencias federales de Estados Unidos siguen utilizando sistemas obsoletos, incluso con 50 años de antigüedad, para funciones críticas para ese país.

Los disquetes fueron la forma más habitual de transmitir datos entre distintos ordenadores y de archivar información a largo plazo… hace más de dos décadas. Y es que, los conocidos como ‘floppy disks’ sufrieron el destierro masivo con la llegada de los CD-ROM primero, DVD después, unidades USB posteriormente y, en la actualidad, de los servicios de almacenamiento cloud.

Sin embargo, y pese a que prácticamente toda la humanidad ha dejado los disquetes en el recuerdo de los primeros pasos de la informática personal, aún hay instituciones gubernamentales que usan esta tecnología en sus ordenador. Y no hablamos de un país cualquiera, sino de Estados Unidos. Y tampoco de una aplicación cualquiera, sino de los equipos informáticos del Ejército y la fuerza nuclear del país más armado del planeta.

En ese sentido, el Pentágono y otras agencias federales de Estados Unidos todavía se basan en ciertas tecnologías obsoletas para llevar a cabo funciones importantes – incluyendo algunas operaciones nucleares – de acuerdo con un informe del gobierno recogido por el portal The Verge. El informe, publicado por la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO), muestra, por ejemplo, que la unidad de mando y control encargada de coordinar “las funciones operativas de las fuerzas nucleares de la nación” sigue utilizando disquetes de 8 pulgadas y ordenadores IBM/Serie 1, los cuales fueron fabricados hace 40 años. Otras agencias, como el Departamento del Tesoro y el Departamento de Asuntos de Veteranos, también están utilizando sistemas informáticos con al menos 50 años de antigüedad.

 

Sistemas obsoletos de Estados Unidos
Según la GAO, mantener los sistemas obsoletos costó unos 61,2 millones de dólares a los contribuyentes norteamericano, con tan sólo 19,2 millones invertidos en actualizar y mejorar la tecnología federal. A este ritmo, y siempre de acuerdo a la información proporcionada en este informe, el Pentágono logrará desterrar el disquete en el control nuclear a finales de 2017 y modernizará el sistema completo en 2020. El gobierno también tiene en marcha planes de modernización para los sistemas ‘legacy’ de otras de las instituciones reseñadas en este sorprendente estudio, aunque habrá otros organismos -como el Departamento del Tesoro o el de Asuntos para Veteranos- que no tienen fechas ni estrategias definidas para decir adiós a este pasado tecnológico en el que siguen viviendo hoy por hoy.

La razón de mantener estos sistemas en funcionamiento hay que buscarla en dos factores fundamentales. La primera de ellas es el coste, no solo de desplegar una nueva infraestructura y migrar todos los datos ya existentes sino también de amortizar la fuerte inversión que el gobierno norteamericano realizó en su momento, que hace complicado justificar un gasto adicional en este tipo de partidas de cara a una gran cantidad de ciudadanos. La segunda radica en la propia operativa de estos sistemas, críticos en buena parte de los casos, lo que obliga a unos requerimientos de seguridad y fiabilidad muy altos. Si bien las tecnologías modernas son más seguras que las de antaño, para muchos el hecho de que todavía funcionen estos sistemas es una garantía psicológica de calidad, como han afirmado fuentes del Pentágono a la AFP.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.

  • Supongo que también tienen la ventaja que nadie podrá acceder remotamente a sistemas Legacy que no tengan conectividad, aparte que pocos ahora podrían realmente modificarlos por lo obsoleta de esa tecnología. En Alemania por ejemplo en algunas instituciones han vuelto a la máquina de escribir y comunicaciones en papel y no por falta de dinero precisamente…