Tecnología

¿Por qué es importante la compra de Nest para Google?

Escrito por Carlos Domínguez

La adquisición de Nest por parte de Google podría convertirse en el acontecimiento más relevante del denominado ‘internet de las cosas’

Tras la compra de Nest por parte de Google, son muy interesantes los interrogantes que se plantean, pero no lo son menos algunas de las respuestas a estas preguntas, porque indican hacia dónde se está moviendo el negocio de Internet y lo que puede depararnos el futuro. Es evidente que Google ve el potencial de Nest mucho más allá de la producción actual de la compañía, cuyos productos estrella son, en definitiva, un detector de humos inteligente y un termostato de diseño. Para entender por qué la compañía del buscador invierte 3.200 millones de dólares en una empresa cuyo valor rondaba los 800 millones de dólares, hay que encuadrar la jugada en el contexto actual de evolución de la industria digital, enfocada ahora hacia el internet de las cosas.

sensor de parking inteligente

¿Qué es el internet de las cosas?

El internet de las cosas es el nombre que se le ha dado a la nueva generación de objetos inteligentes que detectan, asimilan, procesan y transmiten datos tanto entre ellos como directamente a la red. Los expertos vaticinan que será la siguiente revolución tecnológica tras el boom de los dispositivos inteligentes (smartphones, tabletas…), con una ingente cantidad de beneficios potenciales basados precisamente en la captación y gestión de dichos datos. La información es poder, y el poder, en este caso, se traduce en dinero. Digamos que en un mundo comercial dominado por el big data, quien logre obtener mayor cantidad de datos de los usuarios no solo a su paso por internet sino en el máximo número posible de situaciones diarias -también en casa al poner la lavadora y al abrir la nevera; o fuera del hogar al utilizar el coche, al encender las luces de la oficina, etc.- será quien obtenga mayores resultados al cruzar los informes obtenidos y asimilarlos a determinada persona, o a un grupo en concreto. El potencial es enorme: para los usuarios de los sistemas inteligentes, significa una vida totalmente optimizada con las tareas mundanas más cotidianas automatizadas; pero para los gestores de la gran cantidad de datos que generan los sistemas, la vertiente física de la vida se convierte en un tesoro sin explotar.

nest

La jugada de Google

La operación por parte de Google no debe verse solo como una nueva acción empresarial: más que una apuesta por una startup tecnológica con un prometedor futuro por delante, Google pretende tomar posiciones ante lo que se adivina como todo un nuevo mercado de gran futuro. El proyecto del coche inteligente, sin dejar de ser una interesante apuesta por el internet de las cosas con un evidente potencial, es por sí mismo bastante limitado si la tecnología se abre a absolutamente todos los objetos cotidianos. Habrá, pues, que estar presente en puertas, alarmas, cocinas, zapatos, bolígrafos, bañeras, termostatos, cajas de herramientas, gafas… el listado es interminable.

Al saber cómo se mueve un gran número de personas, Google comenzará a identificar y descifrar patrones de conducta a un volumen todavía mayor. Ya lo hace con cualquier otro elemento basado en el software, donde domina desde nuestras búsquedas de información a nuestras compras online, pasando por la cartografía mundial, direcciones físicas, documentos de trabajo, información de los correos electrónicos y un sinfín más de elementos que proporcionan datos constantemente. Saber cómo vive la gente en el mundo digamos ‘físico’ llevará el concepto aún más lejos, proporcionando información de un valor incalculable.

La configuración de un nuevo mundo no llega de un día para otro, sino que se va desarrollando paso a paso. ¿Para qué comprar el oro en las tiendas pudiendo adquirir la mina? De ahí deriva la compra de Nest por parte de Google. Una jugada que apunta maneras.

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Carlos Domínguez