Tecnología

Por qué el satélite es mejor opción para emitir en 4K que la fibra o la TDT

Te contamos por qué el satélite es mejor opción para emitir en 4K que la fibra o la TDT. ¿Quieres saber cuál es la razón? Atento a este artículo.

Hay muchas probabilidades de que, si se ha comprado un televisor nuevo en el último año, éste sea 4K o UHD. Dos términos que normalmente se confunden -incluso los propios fabricantes los usan con fines de marketing de manera indistinta, pero que están basados en estándares distintos con resoluciones parecidas pero no iguales.

Mientras que el Ultra HD presenta una resolución de 3480×2160 (con una relación de aspecto de 1,78:1, muy buena para la distribución de contenidos de TV), el 4K es un modelo impulsado por la industria cinematográfica con una resolución algo mayor (4096×2160 píxeles) y una relación de aspecto propia de los cines (1,9:1, mucho más horizontal).

En cualquier caso, tanto el 4K como el UHD son propuestas muy interesantes para mejorar el realismo y la nitidez de nuestros contenidos audiovisuales, máxime si tenemos en cuenta el enorme salto adelante que suponen estas tecnologías frente al Full HD actual (1920×1080). Y decimos actual porque, pese a que las ventas de televisores de nueva generación no para de crecer, la oferta de contenidos que se pueden ver en esta resolución es prácticamente inexistente.

¿Qué se emite ya en 4K?

Analicemos lo que hay en el mercado en estos momentos. De los grandes operadores de televisión, con emisión en TDT (Televisión Digital Terrestre), tan sólo encontramos un canal regular en pruebas, el de TVE, desde 2013. Un canal que tan sólo emite documentales grabados en esta resolución y que sirve más como test técnico que como alternativa real de consumo. Además, para más inri, tan sólo puede verse en Madrid, Barcelona y Sevilla.

Atresmedia, por su parte, ha hecho algunos pinitos en este aspecto con emisiones puntuales en 4K (como la final de la Champions), más como reclamo de relaciones públicas que como apuesta real. Del resto de grupos audiovisuales con licencia de TDT (Vocento, VEO TV, Mediaset España, Libertad Digital TV, etc.) ni se sabe ni se les espera.

El satélite quiere formar parte de la 2ª liberación del espectro radioeléctrico en España

¿Qué nos queda entonces para disfrutar de los contenidos 4K en España? Únicamente podremos darnos cuenta de esta enorme calidad de imagen si tenemos alguna videoconsola de última generación (PS4 o XBOX One) o si consumimos nuestras series y películas a través de las apps de streaming más populares, como Netflix o Amazon Prime Video. Igualmente, los operadores de satélite y fibra también ofertan algunas propuestas audiovisuales en esta nueva resolución.

La odisea del 4K en TDT

La ironía es que la apuesta decidida de España por la TDT (fuimos uno de los primeros países en dar el salto en el Viejo Continente) nos puede salir muy caro… otra vez. Si ya hemos tenido que resintonizar varias veces nuestro televisor para ajustarnos a los sucesivos cambios de canales y al primer dividendo digital (que obligó a mover de frecuencia a todos los operadores), en el caso del 4K nos enfrentamos al limitado espectro de difusión de la Televisión Digital Terrestre.

Eso impide, al menos a corto plazo, que se amplíe la capacidad de cada múltiplex para poder dedicar recursos a un canal en 4K. Una limitación que podrá verse aún más aumentada, todavía no se sabe con seguridad, cuando se lleve a cabo el Segundo Dividendo Digital, el que ha de liberar nuevas bandas ahora dedicadas a la TDT (la de 700 Mhz) para comunicaciones 5G. De acuerdo a los expertos, podría reducirse todavía más el ancho de banda por el que los españoles recibimos la señal de televisión.

A ello hemos de unir otro problema más básico todavía: los decodificadores. Con el segundo dividendo digital, España tendrá que pasar del actual sistema DVB-T al DVB-T2, un nuevo estándar que podría facilitar la recepción de canales en 4K pero que nos obligará a comprar nuevos decodificadores o a cambiar de monitor si queremos tenerlo integrado.

Según el consenso del mercado, es posible que hasta el 87% de televisiones y receptores necesiten una actualización. Un cambio obligado además ya no solo para acoger una hipotética calidad 4K, sino simplemente para seguir manteniendo la actual cantidad de canales de TDT en calidad estándar y HD.

Satélite, ¿la solución a todos los males?

En todo este maremágnum de cifras y caos, de demonios que acechan sobre la TDT, aparece una figura que podría ser el gran salvador: el satélite. Y es que, el satélite ofrece mayores garantías para llevar la Ultra Alta Definición al 100% de la población -en igualdad de condiciones técnicas y al margen de su ubicación geográfica- respecto a otras alternativas como la TDT debido, fundamentalmente, a que no sufre de restricciones de ancho de banda y no se ve afectada por los sucesivos Dividendos Digitales que irán reduciendo es espacio dedicado a la TV en el espectro radioeléctrico a favor del 5G y los servicios de movilidad.

Así lo afirma Luis Sahún, director general de SES en España, quien también indica que “en cuanto a la fibra, además de la mencionada ubicuidad del satélite como ventaja competitiva, habría que añadir el coste muy reducido que implica poner en marcha estos y otros servicios ya que no hay que acometer nuevas inversiones en infraestructura y despliegue de redes”. En el caso francés, el acceso a los canales Ultra HD por fibra es de un 30% de la población, mientras que vía satélite esta posibilidad se extiende a la totalidad del territorio.

La batalla no será nada sencilla para los defensores del satélite. En la memoria, todavía está lo que sucedió con el anterior dividendo digital,  cuando las ayudas solicitadas a la UE para los usuarios finales –entre 500 y 600 millones de euros- se autorizaron por la Comisión Europea con la condición de que fueran neutrales y que pudieran beneficiar a cualquier tecnología, pero fueron destinadas exclusivamente a la televisión digital terrestre.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.