Tecnología

¡Por un mundo sin teclados!

Cada vez es más habitual ver a las súper empresas de desarrollo dándose de bofetadas en los juzgados del “iMundo” por la vulneración de determinadas patentes o comprando compañías a valoraciones millonarias argumentando que “x” mil patentes tecnológicas relacionadas con tal o cual tecnología bien valen un montón de dólares.

No dejo de pensar que dentro de los cientos de caminos interesantes sobre los que hay abiertas líneas de investigación hay uno que en mi opinión tiene una fuerza increíble, y que incrementa las posibilidades de interactuación de los usuarios y los dispositivos: La ruptura de barreras en la comunicación.

Este artículo es fruto de la colaboración entre Ignacio Ramírez (@iramirezr) y TICbeat. Ignacio Ramírez ha participado como analista y socio en diferentes proyectos online. Actualmente es socio fundador y CEO de SaveMeeting.

Hace poco tiempo Steve Balmer auguró muy poco futuro al iPhone 3G porque carecía de teclado físico, y sin embargo hoy estamos viendo la revolución que ha supuesto este el mismo concepto de interface ultra sencillo en el mundo de los tablets.

En paralelo existe un proceso de concentración en las compañías relacionadas con el reconocimiento del habla. Y entre las pocas referencias destaca el poder de Nuance que se ha hecho con una parte de Via Voice (IBM), con la división de Philips y recientemente con Loquendo. El poder y la fuerza de Nuance se encuentra detrás de la solución del nuevo asistente de Apple, Siri

¡A lo que vamos…! Dentro de las barreras en su distintas categorías (semánticas, físicas, fisiológicas o psicológicas) me quedo con la barrera física/fisiológica que supone tener un teclado en frente. Desde 89 hasta 127 teclas hasta interfaces táctiles, pasando por punteros o reconocedores de escritura dedicados a recoger de una manera amigable instrucciones de los usuarios para ejecutar distintos, numerosos otros procesos.

No soy ni por asomo un especialista en los motores de reconocimiento, o en los modelos acústicos de lenguaje o estadísticos, pero lo que tengo claro es que el futuro cercano está en la interactuación 100% verbal con todos los dispositivos. Coches, ordenadores, televisiones, microondas o aspiradores reconocerán instrucciones cotidianas sencillas y complejas quedando relegado el interface físico a algo a lo cómodo, lo imprescindible o lo vintage.

Sobre el autor de este artículo

Ignacio Ramírez

Ignacio Ramírez ha participado como analista y socio en diferentes proyectos online. Actualmente es socio fundador y CEO de SaveMeeting.