Tecnología

¿Podría elegir un coche autónomo a las víctimas de un accidente?

los coches autónomos podrían decidir víctimas de un accidente
Escrito por Lara Olmo

Los coches inteligentes plantean dilemas morales que podrían retrasar su desarrollo, como el de la capacidad de priorizar la vida de los pasajeros, la de los peatones o el resto de conductores. El debate está servido.

Si hay algo que enarbolan los defensores de la inteligencia artificial es su mínimo margen de error y la posibilidad de automatizar muchas tareas. Si lo extrapolamos a la conducción automática, la teoría nos dice que esto podría traducirse en 0 accidentes. ¿O no?.

Supongamos que un coche autónomo circula por la vía y de repente aparece un niño que cruza tras su pelota. ¿Cómo debería responder el automóvil? ¿Desviándose para no atropellarle? ¿y si eso pusiera en riesgo la vida de los pasajeros?

Este dilema moral se lo han planteado un grupo de científicos informáticos y psicólogos a los ciudadanos estadounidenses, para realizar un estudio que acaba de publicar la revista Science.

La primera conclusión es que la mayoría de los encuestados quiere que los coches autónomos tengan “moralidad utilitarista”: mejor matar a un pasajero que atropellar a 10 peatones. Sin embargo, la mayoría asegura que no compraría un coche con estos criterios en su algoritmo.

El 90% de los accidentes actuales son por negligencias o errores humanos pero nos aterra pensar que el coche “decida” por nosotros. Más aún si nos jugamos la vida o la de los nuestros.

Los algoritmos de los coches autónomos definen cómo actuarán ante situaciones en las que varias personas puedan verse perjudicadas. Estos automóviles sabrán si viaja con ellos una embarazada o un enfermo, o que van a atropellar a un niño que cruza cuando no debe o a un anciano que lo hace correctamente, y actuarán en consecuencia, según los hayan programado. Sin dejar lugar a dudas o titubeos.

Programar decisiones morales en una máquina ha abierto el debate también sobre quién debe tener la última palabra ¿gobiernos, fabricantes, consumidores?

Según recoge el estudio de Science, los ciudadanos no quieren que el Gobierno legisle para que los coches tengan la capacidad de escoger la muerte del pasajero. Y mientras tanto, las grandes corporaciones del transporte automatizado (Uber, Google, Volvo, Ford…) empiezan a unir fuerzas para influir en las decisiones políticas que puedan llegar.

Una solución a este dilema moral podría llegar con los coches inteligente de nivel 5, esto es, los totalmente autónomos y capaces de aprender de forma autónoma su propio criterio moral. Algo que suena (todavía) a ciencia ficción y que plantearía otros problemas, ya que cada automóvil saldría igual de fábrica pero evolucionaría luego a su manera.

El primer accidente causado por un coche autónomo

Podría darse la situación de que cada fabricante diseñara diferente niveles de algoritmo moral y que fuera el comprador el que eligiera con cuál se siente más cómodo. Pero entonces ¿quién sería el culpable de las consecuencias negativas que pudieran producirse derivadas del algoritmo en cuestión?

Hace poco El País le planteaba esta cuestión a Ramón López de Mántaras, director del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC, para quien la inteligencia artificial, cuando tenga autonomía completa, debe estar regulada siempre según criterios morales.

Las dudas que planean en torno a los coches autónomos son en realidad extrapolables a cualquier máquina o dispositivo que funcione mediante inteligencia artificial. Pero estos vehículos aún son un concepto en pañales que, si encima acarrea cuestiones tan complejas como estas, podría tardar tiempo en avanzar y desarrollarse.

¿Tienen miedo los españoles de la inteligencia artificial?

Parece que la inteligencia artificial plantea más dudas filosóficas que técnicas. Mientras los humanos dudemos acerca de qué es lo correcto ante ciertos dilemas morales, parece difícil pensar que las máquinas tengan el papel de resolverlos.

Vía | nytimes.com

Sobre el autor de este artículo

Lara Olmo

Periodista 2.0 con inquietudes marketeras. Innovación, redes sociales, tecnología y marcas desde una perspectiva millenial. Vinculada al mundo startup. Te lo cuento por escrito, en vídeo, con gráficos o como haga falta.