Tecnología

OpenOffice podría echar el cierre por falta de apoyos

Escrito por Marcos Merino

Desde que gran parte de sus desarrolladores se independizaron para crear LibreOffice, su velocidad de actualización ha caído hasta niveles preocupantes.

OpenOffice nació hace 16 años, después de que Sun Microsystems adquiriera la suite ofimática StarOffice y liberase el código, situándola como la principal alternativa al Office de Microsoft. Cuando, a su vez, Sun vendió OpenOffice a Oracle, la mayoría de desarrolladores de la comunidad open source respaldó la creación de un ‘fork’: LibreOffice. Éste se convirtió rápidamente en la nueva suite por defecto de las principales distribuciones de Linux, recibiendo el respaldo de compañías como Google, Red Hat o Canonical. A día de hoy, LibreOffice cuenta con más de 100 millones de usuarios activos.

Por su parte, Oracle decidió ceder OpenOffice a la Fundación Apache. Comenzaba en ese momento un lento declive que no ha impedido que, pese a las 160 millones de descargas acumuladas desde el año 2012 (gracias a los usuarios que conserva en entornos Windows y Mac), el proyecto se esté planteando ahora echar el cierre.

Lo que ocurre es que los líderes del proyecto Apache OpenOffice están preocupados por su capacidad para reaccionar a los problemas de seguridad detectados en la suite. Según un informe elaborado por su vicepresidente Dennis Hamilton, OpenOffice no cuenta con suficientes desarrolladores “con la capacidad y voluntad de complementar la labor de la media docena de voluntarios” que está sacando adelante la suite a día de hoy. “La jubilación de este proyecto es una seria posibilidad”, añade.

La diferencia de ritmo de trabajo con respecto a su proyecto hermano es notable: mientras que LibreOffice liberó 14 actualizaciones a lo largo del año pasado, OpenOffice sólo sacó una en octubre. En 2014 sólo había sido capaz de publicar dos. Este año aún no han publicado ninguna, a excepción de un pequeño parche publicado hace unos días para una grave vulnerabilidad detectada en julio.

Según el ‘plan de cierre’ diseñado por Hamilton (pero aún no aprobado por la Fundación Apache, que sigue explorando alternativas), los binarios de OpenOffice publicados hasta ahora permanecerían accesibles para su descarga, y se habilitaría un e-mail de contacto para las solicitudes de uso de la marca ‘OpenOffice’. Sin embargo, la actual estructura en torno a la suite se desmontaría definitivamente.

Vía | Ars Techica UK

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.