Tecnología

No hay evidencia de la utilidad terapéutica de los robots sexuales

Escrito por Marcos Merino

Investigadoras británicas explican en un artículo publicado en la revista BMJ que las voces que afirman que los ‘sexbots’ son la solución para diversos problemas médicos, psiquiátricos y sociales carecen del respaldo de la evidencia científica. Y avisan de que incluso podrían agravar problemas ya existentes.

Aunque el uso habitual de los ‘robots sexuales’ parezca un sueño (o pesadilla) futurista, lo cierto es que actualmente la industria erigida en torno a los mismos es valorada en cerca de 30.000 millones de dólares. Y tan sólo empieza a despegar.

Aunque este despegue se basa, fundamentalmente, en publicidad engañosa: en un editorial publicado en la prestigiosa revista médica BMJ, dos investigadoras británicas (Chantal Cox-George, de la St George’s University Hospitals NHF Foundation, y Susan Bewley, del King´s College de Londres), argumentan que no existe una base científica para promover el uso clínico de los llamadps ‘sexbots’, pues no existe evidencia alguna de sus supuestos beneficios a la hora de abordar problemas médicos (como la disfunción eréctil), psiquiátricos (como la pedofilia) o sociales (como la soledad y la explotación de los trabajadores del sexo).

“Hemos encontrado muchos puntos de vista, desde aquellos que piensan que no hay nada malo ni peligroso en practicar sexo con muñecos de plástico realistas; hasta aquellos preocupados porque la tecnología se adapte para permitir a los consumidores llevar a cabo sus fantasías interactivas sobre violaciones violentas”, afirma Bewley. “El principio de precaución debería rechazar el uso clínico de los sexbots hasta que se hayan postulado sus beneficios, la reducción del daño y sus usos terapéuticos necesitan una comprobación empírica”, concluyen las expertas en su editorial.

Surgen voces que piden regular el sexo con robots para evitar la pedofilia

Las autoras del estudio no han encontrado evidencias que sustenten, por ejemplo, la afirmación de que los sexbots resultarían útiles como ‘tratamiento’ de la pedofilia. Más bien, ellas ven razones para temer que contribuya a la normalización de delitos sexuales. De hecho, desde hace unos días en los Estados Unidos ya es ilegal importar y vender robots sexuales dotados de aspecto infantil.

¿Y qué decir de la utilidad de estas máquinas ante problemas como la disfunción eréctil o el celibato forzoso que supone la pérdida de la pareja? Pues las investigadoras temen que los robots podrían empeorar problemas ya existentes, ya que no satisfacen la necesidades de intimar con alguien o el deseo recíproco.

Vía | Agencia Sinc

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Diseñador web y docente de educación no formal, imparte cursos de informática en el medio rural porque las brechas están para cerrarlas. Desde que le nombraron director de la revista de su colegio, no ha dejado de escribir.