Tecnología

Nintendo debate unificar la tecnología de sus dos gamas de videoconsolas

Escrito por Marcos Merino

La estrategia de futuro del gigante de los videojuegos podría estar en borrar las fronteras entre las consolas portátiles y de sobremesa.

No hace aún ni año y medio que Nintendo lanzó su última videoconsola, y parecería apresurado que se lanzara a planificar la fabricación del hardware de la siguiente generación de máquinas. Pero el mejorable rendimiento de ventas de la compañía podría obligarle a poner ya sobre la mesa (o más bien sobre la de sus inversores) la estrategia a seguir en los próximos años.

Hace unos días el presidente de Nintendo, Satoru Iwata (de actualidad incluso en los medios generalistas a causa de su reducción de sueldo a la mitad por los malos resultados de la compañía), presentó un informe ante sus accionistas en el que realizó una serie de aportaciones que permiten adelantar cuál será el camino que siga la compañía de Mario Bros en los próximos años.

En primer lugar, destacó el lanzamiento a finales de 2012 de NNIDS (Nintendo Network IDs) como el primer paso de una gestión de la relación con sus consumidores basada en cuentas de usuario y no en dispositivos. Esto permitiría establecer relaciones entre ambas líneas de productos y mantener la relación establecida con sus usuarios de una generación a otra.

Posteriormente, señaló que ya desde finales de 2013 los grupos de desarrollo de la línea de consolas portátiles (DS, 3DS) y de sobremesa (Wii, Wii U) se encuentran fusionados, puesto que los avances tecnológicos han permitido iniciar una fusión de arquitecturas de hardware, imposible hasta hace poco por las diferencias de tamaño, diseño y consumo de energía. Pero… ¿y qué hay del software? Esto planteaba Iwata:

“En la actualidad se requiere una enorme cantidad de esfuerzo para portar el software de Wii a Nintendo 3DS (o de ésta a la Wii U), ya no sólo de sus resoluciones, sino también los entornos de desarrollo de software son completamente diferentes. Si la transición del software de una plataforma a otra pudiese ser más sencilla, eso ayudaría a resolver el problema de la escasez de juegos en la etapa de lanzamiento de los nuevos dispositivos”.

Sin embargo, Iwata tiene en mente algo más grande que una simple “sencillez de la transición entre plataformas”, pues poco más adelante precisa:

“Apple es capaz de liberar los dispositivos inteligentes con distintos formatos porque tiene una plataforma común que se llama iOS. Otro ejemplo es el de Android. Aunque hay varios modelos, Android no se enfrenta a la escasez de software, ya que hay un entorno de desarrollo en la plataforma Android que funciona con varios modelos. El asunto es que las plataformas de Nintendo deberían ser como esos dos ejemplos. Que en última instancia necesitemos un único tipo de dispositivo será determinado por lo que demanden los consumidores en el futuro, y eso no es algo que podamos adelantar en este momento. Sin embargo, tenemos la esperanza de poder corregir la situación actual, en la que desarrollamos juegos individualmente para las diferentes plataformas, y a veces decepcionamos a los consumidores con la escasez de juegos (…) creemos que vamos a ser capaces de ofrecer resultados tangibles en el futuro”.

En resumen: una misma arquitectura de hardware y un mismo entorno de desarrollo para programar los juegos, que sirvan para presentar al usuario un ecosistema coherente e independiente del dispositivo utilizado. Y además, con la posibilidad de terminar jubilando las categorías de portátil/sobremesa. ¿Servirá esta nueva estrategia para que Nintendo recupere el liderazgo?

Sobre el autor de este artículo

Marcos Merino

Marcos Merino es redactor freelance y consultor de marketing 2.0. Autodidacta, con experiencia en medios (prensa escrita y radio), y responsable de comunicación online en organizaciones sin ánimo de lucro.