Tecnología

MWC 2017, el año de la incertidumbre y el vacío existencial

Mobile World Congress 2017

Decepción, fiasco o preguntas por doquier que no han encontrado respuesta: el regusto de este Mobile World Congress 2017 es bastante amargo…

El Mobile World Congress 2017 ya es historia, pasado reciente pero historia al fin y al cabo. Más de 100.000 personas (a falta de cifras oficiales, que conoceremos en próximas fechas) se han pasado en algún momento por la Fira de Barcelona con el anhelo y la ilusión de un niño pequeño el Día de Reyes, ávidos de novedades no sólo en teléfonos móviles sino también en conectividad 5G, inteligencia artificial industria 4.0 y nuevos modelos de negocio basados en la tan manida hiperconectividad. Ávidos, en definitiva, de encontrar “the next element”, el reclamo de este año en el MWC.

Pues bien, todos esos ‘niños pequeños’ volvieron de Barcelona con la misma sensación: la de encontrarse bajo el árbol de Navidad o el Belén una bolsa de carbón en el lugar que debía ocupar su bicicleta, muñeca o pelota. Y es que, como ya veníamos aventurando todos los medios antes incluso de la celebración de la feria, ésta ha sido bastante descafeinada, incluso podríamos decir que la más descafeinada de los últimos años. Lo ha sido, además, en todos los segmentos, sin excepción, con una acusada falta de ponentes de primer nivel (hemos pasado de Mark Zuckerberg y su Internet.org a Reed Hastings, que de contenidos sabe mucho, pero poco tiene que aportar sobre redes 5G y comunicaciones unificadas) y de presentaciones con sustancia (sirva como ejemplo que lo más mencionado del MWC 2017 ha sido el renacido Nokia 3310, una mera anécdota que apela más al corazón que a la lógica presumida a esta feria).

Uno de los temas candentes sobre el que se esperaba algún avance decidido era el 5G, la nueva generación de redes que promete más velocidad y ancho de banda que el actual LTE. La realidad de este descafeinado MWC 2017 ha sido la siguiente: seguimos sin saber exactamente qué es el 5G, la GSMA no ha logrado consensuar un estándar con la industria y todo lo que hemos podido avanzar en esta línea ha sido la alianza de Ericsson, AT&T, NTT Docomo, Vodafone, Qualcomm, British Telecom, Intel, LG, Swisscom, TIM, Huawei, Sprint, Vivo, ZTE o Deutsche Telekom para acelerar la llegada de los estándares para 5G en 2019 mediante la adopción de un estándar previo –o intermedio- llamado 5G NR No Independiente. Decepción campante que se ha unido a una falta absoluta de novedades relevantes en Internet de las Cosas o dispositivos conectados, ya que hemos asistido a la misma remesa de robots, sensores y modelos de negocio que llevamos viendo desde hace ya un par de años… y todavía en proyectos piloto más que en realidades claras de mercado.

Tampoco ha habido novedades en torno a la inteligencia artificial: más de lo mismo con los asistentes virtuales ya conocidos y con los coches autónomos (sin los líderes Waymo, Uber ni Tesla; sino con aspirantes como Bosch o Vodafone) como único elemento diferencial. Que el primer coche eléctrico de carreras sin piloto, el ‘Robocar’, sea lo más novedoso en este campo es una prueba más de lo anecdótico que ha sido este Mobile World Congress 2017.

¿Ha habido algo realmente interesante en esta casi semana de pabellones con iluminación artificial? Resulta una misión harto complicada, casi titánica, discernir algo relevante de esta edición, pero de hacerlo, hay un nombre que sobresale. AURA, la cuarta plataforma de Telefónica, es quizás el anuncio más prometedor de este MWC 2017, no tanto por su desarrollo (consolidación de información, muy complejo a buen seguro en el backoffice del operador, pero con nulo impacto en el usuario) sino por las implicaciones que puede traer a futuro. El hecho de que todos los datos del cliente se encuentren agrupados en una capa susceptible de incorporar inteligencia abre la puerta a nuevas opciones de negocio, mayor personalización de los servicios y, tal y como ha prometido Telefónica por activa y por pasiva, una mayor transparencia sobre el uso de los datos para el consumidor.

Existe un amplio consenso sobre el fiasco de este Mobile World Congress 2017; feria que ha perdido el foco de interés con la progresiva ‘commoditización’ de los smartphones y la ausencia de pesos pesados como Samsung –que no ha traído a la Capital Condal su futuro Galaxy S8-. Incluso, en los mentideros del MWC se podía oír no una, ni dos sino muchas voces afirmando que el 4YFN (Four Years From Now, el evento paralelo dirigido a startups) estaba siendo mil veces más interesante que su hermano mayor.

¿Qué ocurrirá en 2018, último año confirmado del Mobile World Congress en Barcelona? Tan sólo quedan 362 días para descubrirlo…

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.