Motor

Toyota suspende las pruebas con coches autónomos hasta que se aclare el accidente mortal de Uber

La automotriz japonesa cree que el atropello mortal de un coche de Uber en modo autónomo tiene “un efecto emocional en los conductores de las pruebas”, por lo que ha decidido suspender sus tests hasta que la situación se calme.

El accidente provocado supuestamente por un coche autónomo de Uber, el primero de esta índole que acaba con un fallecido, parece que va a traer cola no sólo a la polémica compañía antaño presidida por Travis Kalanick, sino al sector entero. Así lo constata el anuncio hecho hoy por Toyota, fabricante que ha decidido suspender de forma inmediata sus tests con vehículos sin conductor hasta que se aclare el incidente de Uber.

En un comunicado, la casa japonesa apela a que “el incidente puede tener un efecto emocional en los conductores de las pruebas”, con lo que se ha decidido darles algo de margen para que se recoloquen y acepten mejor los riesgos y obligaciones de su trabajo.

Retroceso claro en la escalada hacia el coche autónomo después de que, recordemos, un vehículo de Uber en modo autónomo -aunque con un conductor de respaldo en el interior del automóvil- atropellara a una mujer en Tempe (Arizona), donde esta compañía está llevando a cabo sus tests (junto a otras localizaciones como Pittsburgh, San Francisco o Toronto). El atropello aconteció en la ciudad sureña cuando la mujer cruzó la calle fuera de un cruce destinado a peatones, cerca de Mill Avenue y Curry Road. Pese a que la víctima pudo ser trasladada a un hospital, falleció a causa de la gravedad de las heridas.

¿Podría elegir un coche autónomo a las víctimas de un accidente?

A raíz de este suceso, Uber tomó la decisión de suspender, al menos de forma temporal, las pruebas con sus coches autónomos. Al mismo tiempo, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos ha abierto una investigación sobre el accidente mortal y también habría dispuesto en la ciudad un equipo de investigadores para ahondar sobre las circunstancias del atropello, ya que el conductor humano de seguridad está concebido para prestar atención a los posibles imprevistos y evitar accidentes con los vehículos autónomos.

Este escándalo reabre de nuevo el debate sobre la seguridad que rodea a los coches autónomos, sobre el que ya se puso el foco en anteriores ocasiones, como cuando el pasado mayo de 2016 Joshua Brown perdía la vida al sufrir un accidente con un camión mientras circulaba bajo el modo de pilotaje autónomo a bordo del modelo S sedan de Tesla. El atropello mortal de la pasada madrugada podría paralizar los planes de Google, Tesla o Uber para acelerar la inclusión de coches autónomos en las ciudades de Canadá o Estados Unidos.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.