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¿Por qué se forman los atascos? La culpa la tienes tú

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Escrito por Redacción TICbeat

¿Alguna vez te has preguntado por qué se forman los atascos? Aunque te parezca increíble, casi la cuarta parte de los mismos son causados por nosotros mismos y no por algún accidente u obra. Pero, ¿por qué? En este artículo te desvelamos el misterio.

A nadie le gusta estar en un embotellamiento, aunque hay algunos que gestionan su nerviosismo mejor que otros. Sin embargo, lo que muchos no saben es que son ellos mismos los que causan esas retenciones.

Hace más de 30 años la Física dio con la clave de cómo se forman los atascos…y lo que descubrió te va a sorprender. Todos los que nos ponemos detrás del volante tenemos parte de culpa ya que, a medida que aumenta la población crece el número de vehículos, lo que implica que este problema sólo vaya a más.

La razón por la que se forman los atascos es, simplemente, que la vía ha alcanzado su máximo nivel de capacidad. Aunque en el carril de una autovía caben unos 2.200 coches/hora, se estima que en el momento en que un carril la ocupación supera los 1.700 vehículos/hora, cualquier mínimo frenazo o cambio de carril generará una bajada brusca de la velocidad de los vehículos con la consiguiente retención.

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Para que os hagáis una idea, en una carretera en la que circulan 2.000 vehículos el atasco ocuparía 16 kilómetros. Cualquier maniobra impredecible (cambio de carril, curva peligrosa, incorporación de vehículo, moto sorteando los coches) causará una reducción de la velocidad que oscilaría entre los 15 y los 30 km/hora.

El automóvil que realiza estas maniobras generará a su paso un efecto dominó que obligará a reducir la velocidad del vehículo que tiene detrás, frenando a su vez los que se encuentran justo detrás hasta el final de la cola.

Desde el momento en el que el primer automóvil vuelve a arrancar la marcha pasarán 33 minutos y 20 segundos, ya que cada vehículo arranca un segundo más tarde del que precede (esto sin tener en cuenta que el conductor esté mirando el móvil, tomando un selfie o buscando algo en la mochila).

Pero si queréis verlo de forma gráfica, mejor os dejamos con un vídeo en el que se muestra por qué se producen los atascos.

Concretamente, se trata de un experimento realizado por la Universidad de Nagoya en los años 70 en el que se les dijo a los 22 sujetos que recorrieran una carretera circular de 230 metros de diámetro a una velocidad de 30 km/hora.

Como podéis ver en el vídeo, a los pocos segundos de comenzar con la prueba, uno de los conductores aminoró la velocidad para guardar mayor distancia de seguridad con el coche de delante y, ¿adivináis qué ocurrió a continuación? Se produjo un atasco.

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Pero no es la única investigación que se ha hecho al respecto. Michael Schreckenberg de la Universidad de Duisburg-Essen (Alemania) demostró que la velocidad de propagación de estas ondas de choque en los atascos es de 54 km/h. Este es el motivo por el que se denominan a estos embotellamientos “atascos fantasma“.

El motivo por el que se forman tiene dos factos principales: la impaciencia de los conductores y que no se mantiene la distancia adecuada entre coches.

Así que cuando aceleres un poco más para después volver a frenar, estarás causando una retención a todos los que vienen detrás de ti.

Vía | BI

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