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Estos tranvías eléctricos sin raíles podrían sustituir al tren convencional

tranvia

Un nuevo vehículo ha salido al mercado y podría desbancar tanto a autobuses como a trenes convencionales. Este tranvía llamado ART presenta todas las ventajas del resto de transportes pero con un coste mucho menor al no necesitar raíles y ser eléctrico.

El mercado del transporte siempre está en plena ebullición con los numerosos avances tecnológicos que se producen a diario. El último modelo de transporte público que podría sustituir a los tranvías ligeros en las ciudades es un tranvía eléctrico que no necesita raíles y es eléctrico.

En Europa, alrededor de 65 ciudades entre los años 1980 y 2007 construyeron trenes ligeros nuevos, y 160 ciudades europeas disponen de este servicio como transporte público.

El metro también es uno de los sistemas que más se ha implementado en la mayoría de las ciudades grandes de Europa, así como las líneas ferroviarias de alta velocidad.

Pero ahora, el tranvía eléctrico sin raíles llega para revolucionar el mercado de los vehículos de transporte público, con unas ventajas que no ofrecen otros trenes.

El tranvía oruga eléctrico sin raíles

tranvia interior

El nuevo Autonomous Rail Transit (ART), como lo han bautizado en China, es el tranvía eléctrico sin raíles que ha llegado al mercado para competir con los trenes ligeros. Este tranvía que no necesita raíles tiene la tecnología más novedosa en vehículos, y a diferencia de los autobuses que intentaron sustituir a los tranvías, no sufren el tráfico de las ciudades.

El ART tiene las ventajas de ambos vehículos, es decir, se parece a los tranvías tradicionales en su comodidad y a los autobuses en su bajo coste, ya que no necesita una construcción de vías ferroviarias las cuales suponen grandes desembolsos de dinero.

La colocación de las vías férreas es un coste muy elevado para los gobiernos, y además se tardan años en construirlas. En Sydney, el coste de estos tranvías se calcula que es de unos 120 millones de dólares por cada kilómetro, y el tranvía eléctrico sin vías costaría entre 6 y 8 millones de dólares por kilómetro, es decir, un coste considerablemente menor.

Este tren no produce el ruido ni las emisiones que producen los autobuses, y tienen tracción eléctrica con baterías que pueden recargarse en cada parada que realiza en aproximadamente 30 segundos, o cuando terminan la línea en tan solo 10 minutos.

Siemens da vida al primer tranvía autónomo en Postdam (Alemania)

El tren ART alcanza una velocidad de 70 km/h y puede deslizarse con una precisión milimétrica, además de contar con un acceso suave y cómodo para las personas con movilidad reducida o los ancianos.

ART puede ser autónomo gracias a las tecnologías de GPS y LIDAR. A diferencia de los tranvías convencionales, si ocurre un accidente puede modificar su camino evitando así costes innecesarios a causa de estos parones.

El tren ART tiene espacio para transportar a 300 personas al mismo tiempo, aunque puede ampliarse hasta 500 personas sumando más vagones.

Es decir, el tranvía Autonomous Rail Transit (ART) es una gran solución al transporte público convencional, que por el momento solo presenta las ventajas de cada transporte público que ya se utiliza actualmente.

Vía | El Periódico de la Energía

Sobre el autor de este artículo

Alicia Ruiz Fernández