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La lógica ilógica de Elon Musk: duerme en el suelo de su fábrica para empatizar con el sufrimiento de sus operarios

Elon Musk

¿En qué ayuda que Musk duerma en el suelo a un trabajador que encadena turnos de trabajo a base de cafeína, que se arriesga a amputaciones, que tiene que caminar entre excrementos y que ve cómo su fábrica sufre incendios cada dos por tres?

Las fábricas de Tesla, como la de Fremont, son todo un caladero de problemas. Se han denunciado varios incendios, amputaciones sufridas por los operarios y críticas de los obreros ante el “caos” imperante. El propio Elon Musk ha tenido que admitir el “grave error” de la excesiva automatización de esta planta, que le impedía cumplir con los objetivos de producción prometidos a los accionistas. Unos objetivos que, finalmente, la compañía logró cumplir a costa de eliminar pruebas de seguridad, ‘chutar’ a Red Bull a los trabajadores para que trabajen más tiempo seguido u obligándoles a caminar entre aguas residuales con tal de no frenar el ritmo de fabricación.

Este controvertido planteamiento de Elon Musk responde a una suerte de lógica ilógica de la mente de este empresario, el mismo que ve su cargo pender de un hilo (Noruega intentó echarlo de su sillón hace apenas semanas) y que ha sido incapaz de que Tesla de un sólo euro de beneficios en 15 años. Para Musk, todo pasa por una suerte de cultura del esfuerzo compartido y de sufrir para lograr las metas que él mismo ha propuesto.

Después de que Tesla negara todas las acusaciones públicas de sus empleados (para, a continuación, admitir que “en una empresa de 40.000 personas “se pueden producir errores”), Elon Musk ha querido mostrar su particular empatía con los operarios sometidos a esta enorme presión. Según el youtuber Ben Sullins, amigo personal de Musk, éste habría dormido en condiciones extremas en la propia fábrica porque quería mostrar a sus trabajadores que no son los únicos que se esfuerzan por el bien de la compañía.

“La razón por la que duermo en el suelo no es porque no pude cruzar la calle y estar en el hotel. Fue porque quería que mis circunstancias fueran peores que las de cualquier otra persona en la empresa… a propósito. Cualquier dolor que sintieran, quería que el mío fuera peor. Es por eso que lo hice”, explicó Musk en declaraciones recogidas por la CNBC.

¿En qué ayuda que Musk duerma en el suelo a un trabajador que encadena turnos de trabajo a base de cafeína, que se arriesga a amputaciones, que tiene que caminar entre excrementos y que ve cómo su fábrica sufre incendios cada dos por tres? Un servidor lo desconoce por completo; pregúntele a Elon Musk.

Recordemos que toda esta crisis viene acompañada de recortes en la parte más humana de la compañía. El pasado mes de octubre, Tesla se deshizo de golpe y porrazo de 400 empleados y, el pasado junio, anunció el despido del 9% de su plantilla global.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, La Razón, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Business Insider, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo, ganador del Premio Día de Internet 2018 a mejor marca personal en RRSS y finalista en los European Digital Mindset Awards 2016, 2017 y 2018.