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Gasolineras baratas: cómo funcionan y dónde están las de menor precio

Gasolina y diésel
Escrito por Redacción TICbeat

Las gasolineras baratas o low-cost son las más buscadas por los conductores cuando quieren ahorrar algo de dinero al llenar el depósito de sus coches. Te contamos cómo funcionan, dónde están las de menor precio y resolvemos tus dudas acerca de su calidad.

Al alza dado el precio de los carburantes, las gasolineras baratas o gasolineras low-cost son aquellas con el precio gasolina más barato. Son una buena opción para aquellos que quieren ahorrar algo al llenar el depósito, pero también suscitan algunas dudas entre los más detractores: ¿el combustible es de buena calidad?, ¿son siempre las de mejor precio? y ¿puedes hacer los mismos kilómetros con esa gasolina?

Estas gasolineras baratas han crecido de manera exponencial hasta llegar a ser el 25% del total de las estaciones de servicio en España. Su origen se encuentra principalmente en la fuerte crisis que ha azotado el país durante los últimos años, lo que ha provocado que muchos conductores hayan tenido que buscar alternativas más asequibles para adquirir combustible.

¿Cuántos tipos de gasolineras baratas hay?

Existen cuatro tipos de gasolineras baratas o low-cost, las cuales ya podemos encontrar en toda la geografía española:

  • Estaciones de servicio: Alternativas a las grandes petroleras que bajan el precio de sus combustibles para atraer clientes.
  • Gasolineras de supermercados: El precio del litro es incluso más bajo y apenas aporta beneficios a la cadena de supermercados, pero son utilizados como un gancho para atraer a clientes a las instalaciones, además de ofrecer descuentos en combustible o en productos que puedan adquirir después.
  • Gasolineras de marca blanca: Gasolineras sin marca creadas por las grandes petroleras para competir en el duro mercado de las low-cost.
  • Gasolineras desatendidas: Son las más criticadas. No cuentan con tienda física ni personal que sirva el combustible o nos cobre. Para ello, tan solo encontramos un cajero automático que nos cobra con tarjeta de crédito la cantidad de gasolina que vayamos a poner, algo que tenemos que hacer nosotros mismos.

¿Es el mismo combustible o de peor calidad?

Con una diferencia de precio de hasta 20 céntimos de euro por litro, existen diferencias plausibles en el tipo de combustible que estamos repostando. Sin embargo, en España existen unos estándares mínimos que afectan a la calidad de los hidrocarburos y que todos estos establecimientos deben cumplir si quieren comercializarlos.

La principal diferencia la encontramos en los aditivos que lleva la gasolina y el diésel. La composición se ve afectada mediante la introducción de aditivos especiales, sustancias añadidas a posteriori que permiten lubricar o actuar como anticongelante o estabilizante del combustible. Cada petrolera tiene su fórmula específica que venden bajo su propia denominación comercial.

Una de las principales diferencias entre una gran petrolera y una gasolinera low-cost la encontramos en estos aditivos. Las cadenas de gasolineras de petroleras como Repsol o BP emplean muchos aditivos para ofrecer carburantes premium que permitan atraer a clientes más selectos y dispuestos a desembolsar algo más de dinero por una gasolina o diésel más refinado. Mientras tanto, las gasolineras baratas prescinden de estos aditivos como una forma de reducir los precios y poder ofrecer el litro lo más barato posible.

En el caso del gasóleo o diésel, la diferencia entre un combustible y otro lo encontramos en el índice de cetano. Éste mide el intervalo de encendido, es decir, el tiempo que transcurre entre la inyección del combustible y la combustión. Este número, por ley, debe ser superior a 46, pero en España todos los gasóleos superan el 51, siendo el diésel apto para todos los coches.

Este número puede ser más alto. Cuanto más elevado sea, más se retrasa la ignición del combustible y provoca una mejora en la combustión, reduciendo las emisiones contaminantes, los ruidos y las vibraciones del motor. A la larga, el uso de estos combustibles puede provocar que se alargue la vida útil del motor de nuestro coche, algo que las gasolineras low-cost no pueden ofrecer.

¿Por qué son más baratas las gasolineras low-cost?

Además de porque ofrecen un combustible con menos aditivos que permiten abaratar el litro de carburante, las gasolineras baratas reducen costes de otros tipos de servicios. La publicidad es nula, o prácticamente nula, lo que ya supone una reducción de los costes, mientras que, en muchos casos, especialmente en el de las gasolineras desatendidas, los sueldos del personal son inexistentes, ya que no existe un servicio que de empleo a uno más trabajadores.

¿Dónde es más barato y más caro repostar en España?

Repostar combustible coche

Según un estudio llevado a cabo por la OCU este año, existen dos factores que influyen en el precio final de la gasolina y el diésel, y que pueden marcar la diferencia entre provincias. El primero es la aplicación del tramo autonómico del Impuesto de Hidrocarburos, mientras que el segundo está relacionado con la tipología de las estaciones de servicio, ya sean low-cost, de supermercado y las independientes o de marca blanca.

Del estudio llevado a cabo por la Organización de Consumidores y Usuarios se extrae que Valencia y Badajoz son las provincias donde es más barato repostar debido a la poca presencia de gasolineras de grandes compañías, así como en Lleida, Almería y Murcia, donde existen un gran número de gasolineras baratas. También se suman algunas provincias de Castilla y León, La Rioja y Navarra.

Los países con la gasolina más cara (y barata) respecto al sueldo

En el lado opuesto aparecen provincias como Lugo, Ourense, Pontevedra y las Islas Baleares, donde cuentan con la presencia de gasolineras de importantes petroleras y se aplica el tramo autonómico del Impuesto de Hidrocarburos en su totalidad. Asturias y varias provincias de Castilla-La Mancha también ofrecen el litro de carburante de los más caros de España.

En el caso de Canarias, Ceuta y Melilla, debido a las ventajas fiscales que se aplican a los hidrocarburos, disfrutan de un precio del litro más reducido que en Península y Baleares. Sin embargo, existen menos competencia entre gasolineras y la diferencia de precio no es muy acusada.

*Artículo original publicado en Autobild. Autor: Aarón Pérez

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