Motor

Cómo podría ayudar el grafeno a revolucionar el coche eléctrico

grafeno coche electrico
Escrito por Redacción TICbeat

El grafeno lleva muchos años en boca de todo el mundo, y en esta ocasión hemos querido analizar hasta qué punto su llegada revolucionaría el mundo del motor.

El mundo del motor siempre se ve afectado de una o de otra forma por las nuevas tecnologías que llegan a nuestras vidas, y en esta ocasión hemos decidido investigar cómo podría ayudar el grafeno a revolucionar el coche eléctrico en el futuro. El grafeno, ese material de moda del que muchos están hartos de escuchar hablar en forma de promesas, podría cambiar para siempre el mundo tal y como lo conocemos

El grafeno es un material que, de llegar a producirse en masa, supondría todo una revolución en todos los ámbitos de la tecnología ofreciendo unos dispositivos electrónicos que gracias a las características de esta sustancia serían plegables, mucho más compactos e, incluso, mucho más rápidos. Y todo esto tendría también beneficios para el mundo de las cuatro ruedas.

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Los usos del grafeno más habituales pasarían por pantallas táctiles, sensores, paneles solares, transistores… pero lo que nos importa hoy es su implementación en los coches eléctricos. Los mejores científicos han dejado claro que dentro de poco se va a conseguir una autonomía superior a la que ofrecen los actuales vehículos y puede que el grafeno tenga un desempeño importante y revolucione el mercado, si se desarrolla correctamente. Para obtener más información al respecto, hemos hablado con Roberto Clemente, CEO de Gnanomat para contrastar nuestros datos.

Para empezar, ¿qué es el grafeno?

Nació en Reino Unido gracias a dos científicos de la Universidad de Manchester en 2004. Lo consiguieron crear mediante el proceso de exfoliación a partir del grafito y hasta ese momento toda la comunidad científica consideraba que era imposible lograr extraer una lámina de un solo átomo de carbono.

Dejando a un lado los datos técnicos, piensa que el grafeno es carbono puro pero con unas propiedades “diferentes”. Poder aplicarlo en nuestra vida diaria, consiguió un premio nobel en 2010 para sus creadores: Andrei Geim y Konstantin Novoselov.

¿Cómo se podría utilizar el grafeno en los coches eléctricos?

Lo interesante de este material es su conductividad eléctrica gracias a sus propiedades; también es un material elástico, flexible, resistente y ligero.

Los científicos consideran que la mejora de las baterías de grafeno para coches eléctricosson una realidad. Aunque actualmente son cuatro empresas las que lo fabrican a nivel industrial, se espera que para 2020 el mercado mueva más de 700 millones de euros provocando un gran cambio en la situación actual. Roberto Clemente nos ha explicado que un problema reside en la producción del grafeno, ya que se vende por kilos y no por toneladas ampliando enormemente el valor final de mercado. Una vez se regularice este sistema, las situación va a cambiar favorablemente.

Para vincular el grafeno con los coches eléctricos, tenemos que trasladarnos a las baterías de litio-azufre o metal litio. Tienes que pensar que las mencionadas del último ejemplo, triplican la autonomía de las baterías y si lo comparamos con los inicios, el número aumenta a diez multiplicando la distancia que se puede recorrer.

Grafeno usado para un coche eléctrico

Roberto Clemente nos explicaba que la mayoría de resultados proporcionan unos datos fantásticos en el laboratorio pero que a la hora de implementarlos, no cuadraban de la misma manera por falta de tecnologías complementarias pero nosotros consideramo que esto puede cambiar en menos de 5 años si se revoluciona el sector tecnológico.

Se supone que los 100 o 200 kilómetros de autonomía actual en la mayoría de coches eléctricos van a desaparecer dentro de poco y la mayoría comenzarán a rondar los 500 km; un dato fantástico para todos los usuarios. Con la implementación del grafeno rondaremos los 800 a 1000 km de autonomía. El peso de las baterías será muy inferior al actual, su carga se completará en menos de 10 min y el tamaño se verá reducido entre un 20% y un 30% dentro de poco, como explican en Masqmotor; todos estos datos pueden incluso mejorarse si los pronósticos de algunos científicos se cumplen.

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Por otro lado tenemos el problema del cobalto, un elemento importante para el coche eléctrico por la falta del mismo y su relevancia. Se espera que más del 70% de los vehículos tengan cobalto por eso que se haya disparado un 50% su precio desde el pasado mes de septiembre es un problema del futuro. Roberto Clemente se ha querido centrar en el Grafeno que para eso es un experto en ese campo, pero actualmente desconocemos si el grafeno podría llegar a maximizar su efectividad quitando por completo la necesidad del cobalto en los coches eléctricos.

Otra aplicación muy interesante es el tiempo que se tarda en recargar un coche eléctrico gracias al grafeno. Se combina con los supercondensadores y hoy en día, ya se utiliza en proyectos científicos acercando su implementación en el sector del motor antes de lo que imaginamos; por no hablar del aumento de la densidad energética, provocando una reducción de tamaño de las baterías.

No todo es positivo con el grafeno ya que la inestabilidad del material, es uno de los principales motivos para que no haya conseguido el monopolio del mercado. Su proceso de producción es demasiado caro aunque conseguirlo no sea un problema gracias al carbono.

La sensación que nos transmite este material es que sigue siendo una incógnita con muchas posibilidades y que todo va a depender de cómo se mueva el mercado en los próximos meses. Quien sabe, tal vez aparezcan revolucionarias tecnologías que dejen en jaque a todo lo que conocemos hoy en día. La pregunta aquí es ¿te comprarías una batería de grafeno?

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