Aunque te guste conducir en marchas cortas, circular ‘muy revolucionado’ de manera continua hará que el consumo de tu coche suba. Por eso, es mejor circular en marchas largas para conseguir una conducción eficiente. Cuando vayas a detenerte, lo mejor es levantar el pie del acelerador y dejar que el vehículo ruede con la marcha que esté engranada en ese determinado momento.