Tecnología

Microsoft presentará este lunes su propio tablet

microsoftSorpresa: Microsoft sabe jugar en la liga del misterio que tan bien domina Apple. El gigante de Redmond ha enviado a los medios estadounidenses – a algunos medios y a algunos periodistas concretos – una invitación para asistir a una rueda de prensa misteriosa que se celebrará el próximo 18 de junio en Los Ángeles.

La invitación, como analiza Mashable, no aporta ningún dato sobre qué se puede esperar que Microsoft desvele a la concurrencia. El único mensaje que acompaña a la convocatoria es bastante claro indicando que algo grande llegará esa jornada, pero no sobre que tipo de gran anuncio será. “Será el mayor anuncio de Microsoft y no te lo querrás perder”.

Las filtraciones y las especulaciones no se han hecho esperar  y la conclusión bastante clara que deja la lectura de las previsiones de los medios estadounidenses es que, este lunes, Microsoft sacará de la chistera un tablet. Según ha podido saber All Things Digital,  Microsoft ha diseñado tanto el software como el hardware de la tableta, en un intento por frenar el dominio de Apple y su iPad en ese mercado al alza.

Y, como Apple, la compañía será la encargada de fabricar el producto, es decir, el tablet de Microsoft tendrá marca Microsoft, tal y como apunta The Wrap y confirma el blog tecnológico de The Wall Street JournalEl tablet empleará Windows RT, una versión del aún por llegar Windows 8, y contará con procesadores de AMD.

El lanzamiento explicaría claramente algunos de los últimos movimientos de Microsoft, que cerraba hace menos de dos meses una inversión de 300 millones de dólares en Nook, el negocio ereader de Barnes&Noble. Con este acuerdo, la firma contaría ya con un colchón en el mundo de los contenidos, claves para un tablet.

No es la primera vez que se rumorea que Microsoft trabaje en una tableta. Hace unos años ya se descubrió que la compañía había estado trabajando en Courier, una tableta de dos pantallas que no acabó de convencer a la dirección de la firma y que por tanto acabó cayendo en el olvido.

Sobre el autor de este artículo

Raquel C. Pico