Tecnología

Mainframe: la historia del sistema condenado a morir que resurgió de sus cenizas

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Recorremos los más de 50 años de vida del mainframe, las ventajas que encumbraron a estos sistemas y los errores que han complicado su futuro.

A muchos quizás os suene el término ‘mainframe’ y a otros os pille completamente desubicados. ¿Qué es el mainframe? Bajo este concepto tecnológico se esconden unos grandes ordenadores capaces de manejar y procesar grandes cantidades de datos -de entrada y salida- de forma muy veloz.

Es por ello que grandes empresas y gobiernos han optado por los mainframe como la herramienta esencial sobre la que construir sus propios despliegues técnicos.

El mainframe, también conocido como “computadora central”, ofrecía grandes ventajas a las organizaciones frente a los primeros ordenadores empresariales que se idearon. Además de su velocidad de procesamiento, los mainframe también pueden ser utilizados por una gran cantidad de usuarios al mismo tiempo.

La historia de IBM, la centenaria precursora de la tecnología

Por ejemplo, en una entidad financiera, miles de empleados pueden enviar peticiones al mainframe (transferencias, órdenes de retirada) de forma simultánea y con un rendimiento más que aceptable. Esta cualidad, que hoy nos parece frecuente en todo tipo de servidores, no era tan fácil de conseguir en los años 50.

Si a estas funcionalidades le añadimos una seguridad extraordinaria, no es de extrañar que los mainframe sean empleados habitualmente en entornos críticos como la banca, la Bolsa, las aerolíneas o la policía, sin descontar a grandes multinacionales que gestionan volúmenes de datos muy altos en tiempo real.

Una tecnología con más de 50 años de historia

Los primeros mainframe fueron desarrollados a finales de la década de 1950, aunque fue en los años 60 cuando IBM popularizó esta tecnología a gran escala. Fue el 7 de abril de 1964, el Gigante Azul presentó su primera familia de productos mainframe, que pronto se convirtió en la joya de la corona del fabricante norteamericano, un liderazgo que llega hasta el día de hoy.

A diferencia de los ordenadores personales, los mainframe no cuentan con una interfaz de uso, sino que para poder configurarlos había que emplear terminales dedicados (algo así como un monitor de visualización). De hecho, su nombre proviene de su tamaño, enorme en su origen y que llegaba a ocupar el tamaño de un armario gigante.

Además, cada uno de estos equipos requiere de sistemas especiales y dedicados de alimentación, refrigeración y ventilación; con lo que en la práctica las empresas tenían que reservar una habitación exclusiva para albergar sus unidades de mainframe (similar a los actuales centros de datos).

¿La decadencia del mainframe?

Los mainframe lograron una cota de popularidad muy alta hasta la década de 1980, cuando comenzaron a proliferar otros equipos que también ofrecían una alta velocidad de procesamiento para múltiples usuarios… pero a un coste infinitamente menor.

Y es que, los mainframe son dispositivos muy caros, no sólo por el despliegue antes mencionado (con su consiguiente gasto energético), sino también por el costoso mantenimiento al que deben ser sometidos. Además, conforme pasaba el tiempo y se reducía el interés por esta tecnología, el soporte técnico de los mainframe no paró de subir hasta nuestros días.

Entre los motivos por los que el mantenimiento de los mainframe es tan caro es por lo complejo de este tipo de sistemas y la falta de profesionales que entiendan su funcionamiento. Un reciente estudio de Compuware refleja que el 69% de los CIO a escala mundial está preocupado por la falta de expertos en mainframe, lo cual podría incrementar el fallo de las aplicaciones en un 58%.

De hecho, en la actualidad, los mainframe apenas suponen el 3% de las ventas de IBM (la compañía referente de esta tecnología), pero el mantenimiento, servicios y software relacionados con estos dispositivos representan el 25% de la facturación y el 35% del beneficio del Gigante Azul. Así lo asegura The Wall Street Journal, en una buena muestra más de la enorme base instalada de este tipo de sistemas y lo difícil que es para las grandes empresas migrar a otros entornos más modernos.

¿Qué tienen en común Barrio Sésamo e IBM?

Sin embargo, y pese a que muchos pronosticaban la muerte del mainframe, empresas como la propia IBM, Compuware o CA Technologies siguen invirtiendo miles de millones en este entorno tecnológico, frente a compañías como HPE y Oracle que se afanan por proponer alternativas y servicios de migración para que las compañías abandonen este histórico paradigma.

Pero parece que, a corto plazo, el mainframe no morirá: Compuware asegura que el mainframe seguirá siendo una opción habitual en las grandes corporaciones incluso pasado el año 2025.

Sobre el autor de este artículo

Alberto Iglesias Fraga

Periodista especializado en tecnología e innovación que ha dejado su impronta en medios como TICbeat, El Mundo, ComputerWorld, CIO España, Kelisto, Todrone, Movilonia, iPhonizate o el blog Think Big de Telefónica, entre otros. También ha sido consultor de comunicación en Indie PR. Ganador del XVI Premio Accenture de Periodismo y Finalista en los European Digital Mindset Awards 2016.