Tecnología

Los wearables deportivos cometen grandes fallos al medir calorías, demuestra un estudio

Un estudio ha revelado que los wearables deportivos son ineficaces a la hora de medir las calorías quemadas. Por el contrario, reflejan satisfactoriamente el ritmo cardíaco.

Un equipo de investigación de la Universidad de Stanford ha probado la eficacia de 7 wearables deportivos. En el estudio participaron 60 voluntarios que llevaron los dispositivos mientras realizaban actividad física, como andar o correr en la cinta o hacer bici eléctrica.

Los resultados reflejaron que los dispositivos de deporte son ineficaces al medir el consumo energético: el dispositivo más correcto reflejó un 27% de error, y el más incorrecto un 93%. En cambio, demostraron medir muy satisfactoriamente el ritmo cardíaco, con una media de tan sólo el 5% de error.

Euan Ashley, líder del equipo de investigación, manifestó su sorpresa con ambos resultados. En el caso del ritmo cardíaco fue positivo, ya que bajo una amplia variedad de circunstancias y en casi todos los dispositivos tenían escaso margen de error. Sin embargo, al medir las calorías el experto señaló que funcionaban sorprendentemente mal.

Si se tiene en cuenta que las personas usan estas estimaciones esencialmente para tomar decisiones vitales, como qué van a comer, creo que es algo que merece la pena saber para que la gente se tome estos datos más a la ligera“, señaló Ashley.

Los participantes fueron 31 mujeres y 29 hombres, de diversas edades, tonos de piel y tamaño y peso. El objetivo era representar adecuadamente a la población en su conjunto.

Los dispositivos usados para el estudio fueron el Apple Watch, Basis Peak, Fibit Surge, Microsoft Band, Mio Alpha 2, PulseOn y Samsung Gear S2.

El wearable deportivo para recordarte que estás deshidratado

Al medir las calorias, Fitbit Surge tuvo el menor margen de error (27%) mientras que el dispositivo PulseOn produjo mayor porcentaje de fallos (93%). Respecto al ritmo cardíaco, el Apple Watch demostró tener el mejor funcionamiento, con solo un 2% de error; frente a ello se situó el Samsung Gear S2, siendo el menos preciso con un 6,8% de fallos.

Para calcular dichos porcentajes los datos de los dispositivos se compararon con medidas científicas: un electrocardiograma para medir el ritmo cardíaco, y calorimetría indirecta para la energía consumida.

A pesar de los resultados, Ashley desaconseja dejar de utilizar este tipo de dispositivos de momento. Hay que ser consciente de la poca fiabilidad de la medición de calorías, pero el de ritmo cardiaco podría ser valioso.

Además, “prestar más atención a nuestra dieta y ejercicio siempre va a mejorar la salud de la población“, indicó Ashley.

Sin embargo, no es la primera vez que se pone en duda la eficacia de una tecnología en el deporte. Recientemente unos estudios revelaron que las apps de deporte podrían ser dañinas, por carecer de fundamentos científicos.

Vía | The Guardian

Sobre el autor de este artículo

Christiane Drummond

Estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, realizando una beca en Axel Springer conectada siempre con la actualidad e innovación!